AMBIENTE DE CONFUSIÓN
La reunión de quince minutos en Los Pinos, sin agenda y sin más temario que el anunciado por el jefe de gobierno, deja sin lugar a dudas un alto grado de cuestionamiento. ¿Se trató de recetar al enemigo natural un tratamiento a la cubana con algo así como te saludo, te escucho y te vas? ¿La declaración del ministro Góngora -asegurando que no está cerrado el caso del desafuero- significa arrepentimiento? Si este fuera el caso ¿qué lo originó? El hecho innegable fue la actitud de desprecio contrastante con una postura festinada de supuesto perdón, Usted disculpe, por parte de la Presidencia no hay nada más que hablar y para avalarlo ahí está la remoción del titular de la procuraduría federal. La explicación del apuro presidencial -cuya llegada y salida en helicóptero, desde y de regreso a San Cristóbal- fue la necesaria presencia en el emblemático rancho de Guanajuato para su investidura en León, como el gran prócer de la democracia en una pasada de moda manifestación de apoyo. Si ya se sabía de los contingentes que esperaban al primer mandatario ¿por qué no se agendó la reunión con el jefe de gobierno en otra fecha? ¿Significa esto que el de Mascupana se agrega al listado de los damnificados del caso desafuero?
Otro hecho incuestionable es que las candidaturas del señor Creel y de Roberto Madrazo fueron en primera instancia las más abolladas y con ello los acelerados ya dieron como un hecho el arribo del despreciado señor López a la silla presidencial: pero como nunca falta un negrito en el arroz, el ex-gobernador de Oaxaca, reveló una comida en Los Pinos con líderes estatales, lo cual el señor presidente admitió con normalidad al asegurar que estas reuniones son normales y dio el número de personas que estuvieron presentes. Además de minimizar la importancia de la reunión con López Obrador al encuadrar su breve encuentro como uno más ¿esta mención fue resultado de la indiscreción de Murat? Ha trascendido que los gobernadores de marras fueron el de Nuevo León, Coahuila, Sonora -todos ellos con fuertes vínculos empresariales- y también el senador Jackson -a quien los medios de comunicación amenazados por el movimiento ciudadano que pretende una ley de radio y televisión que acote su poder, le han orquestado una lucidora campaña hacia la Presidencia- quien como algunos de los presentes es también precandidato. ¿Será que los auténticos grupos de poder por encima de las estructuras partidarias ya tienen en mente quién es el que mejor responde a sus intereses? ¿A quiénes buscará el PRI, el PAN y el PRD para sustituir a los adelantados precandidatos que se han quedado colgados?
Cuando menos dos lecciones tendrían que sacarse de este desafortunado asunto: primero, en las democracias neoliberales, donde todo es objeto de comercio, las precandidaturas adelantadas corren el riesgo de devaluarse antes de ser compradas, y si los procesos jurídicos sustituyen las notificaciones oficiales por declaraciones mediáticas, además de trastocarse el Estado de derecho, se deja a los involucrados en un limbo de inseguridad jurídica. ¿Quién en su sano juicio puede asegurar que el Jefe de gobierno está exculpado? ¿Ha recibido alguna notificación judicial en tal sentido? ¿Qué recurso interpondrá el supuesto dueño del Encino? ¿La SCJN está dispuesta a quedarse con la estocada? ¿Le falta razón al señor Beltrones cuando afirma que si bien el señor Andrés Manuel puede seguir ejerciendo su función, está desprovisto del fuero y por ende a merced de cualquiera que le instaure otro proceso legal? Y así, con todo y la sonrisa triunfal después de sus 15 minutos de audiencia de los que no hay foto, ni más crónica que su propia declaración, a la lista de colgados se pueden agregar los partidos, las instituciones, el pueblo y todos los que resulten luego de la designación del esposo de la periodista incómoda como responsable de una publicación propiedad de televisa.
* Comunicóloga.