EL ACUEDUCTO
Jaime Fariña Morales *
Cristo es la cabeza, el rebaño es el cuerpo
Y María es el cuello, el canal
Por donde fluirían las bendiciones
De ida y regreso,
Sin dejar parado en el zaguán
Al Espíritu Santo.
La bendición pasaría del Padre a Cristo,
De Cristo a María y de María al creyente.
Al Espíritu Santo tratarían de acomodarlo.
Dependiendo del número de dudas del practicante,
Esta burocracia acepta incorporar un santo o dos,
Sin enmarañar más el engorroso procedimiento.
Clarísimo está que el Salvador, intercediendo solo
Es un inepto,un muerto de hambre.
Carece de valor que Dios Espíritu Santo
Haya sentenciado con tanta intransigencia:
“Hay un solo mediador entre Dios y los hombres”.
El Espíritu de vida todavía no se retracta ante el Papa
Por lo escrito, por lo inspirado, por lo cierto.
¿O tal vez el cabeza de piedra del romano pontífice
no advierte que un mediador
significa un solo mediador y no dos
o uno y medio?
(Referencias bíblicas: 1 Timoteo 2:5).
* Escritor chileno; tomado de su poemario inédito El Ocaso del Avemaría.