POEMA Y REFLEXIÓN SOBRE LA PAZ
Vanessa del Carmen García Prieto *
En estos tiempos en que nuestro país y el mundo entero son víctimas de la violencia, quiero compartir con ustedes un poema; pero antes haré una reflexión.
Considero que todos los problemas de violencia que tenemos parten de que la sociedad es una estructura conformada por varios individuos y obviamente si los individuos que la conformamos no cambiamos y generamos violencia, por ende la sociedad y el mundo entero de esta estructura social estará corrompido.
La violencia no resuelve nada, ni las guerras tampoco; solo propician que la sociedad se degenere y se denigre más. Pero tal parece que no hay nadie dispuesto a luchar por un mundo mejor, ni siquiera nuestros gobernantes que nos prometen seguridad y un país con demasiadas utopías.+
Para resolver los conflictos no se necesita más que inteligencia y sentimientos por la humanidad para comprender que los problemas sociales que causan violencia e inseguridad son la hambruna, la pobreza y la miseria principalmente.
Y también nosotros lo podemos resolver en gran parte cambiando interiormente, enseñando a las nuevas generaciones que hay diferentes caminos para resolver las cosas. Se trata de actitud y de conciencia para eliminar esas barreras como el credo, la raza, la clase social y el color de de la piel que nos hacen sentirnos superiores a los demás y que tantos conflictos han causado a lo largo del tiempo.
Es por todo ello que escribí este poema, para que no olvidemos que si queremos un mundo mejor, debemos cimentarlo en la paz.
La paz es una obra del tiempo
Nuestros actos quedan grabados en la eternidad
y ahora la paz se ha esfumado.
Dentro de las telarañas de la mente
en las memorias perdidas del alma, la paz reta al desamor
pero ni siquiera ella puede alejar el espectro de la soledad.
Siempre tratamos de hacer eterno al amor
nos desangramos en su búsqueda
como lo hacemos con la paz
pero no necesitamos buscarla porque está dentro de nosotros.
Ayer las nubes estivales reflejaban armonía
hoy los muros llevan escritos el dolor que crece día a día.
La paz se desvanece
como el estruendo del rayo enmudece.
Crepúsculo de cruel desaparición.
La paz es el consuelo de un hombre
esperando la redención.
La vida se nos va en un minuto
Instante pequeño de u cielo abrupto.
La paz es incierta
aún no es tarde para buscar la puerta
que nos lleve al camino de la felicidad eterna.
* México, 1981; comunicóloga.