EL MÉTODO SUCIO
José Repiso Moyano *
No reconocer algo siempre está en la base de cualquier método sucio para ocultar la razón (1) -la realidad- y, además, ayudándose de un poder seudo-intelectual o mediático.
No reconocer supone para ese "depravado" que recurre al método sucio la censura y la humillación -dar de lado a la humildad, porque no reconoce, del que demuestra- en vez de inclinarse por la integridad de aceptar nada más ni menos que la argumentación o... un "juego limpio".
Ya cuando nacemos hay muchos intereses creados y líneas de pensar cerrado que se ven obligadas a defender unos privilegios sociales, lo que conduce a justificar todo lo posible lo injustificable, a insistir y fundamentar en cualquier medio de comunicación una serie de seudo-razones que velarán por los privilegios aludidos y por un orgullo social en concreto.
Así, siendo una dictadura algo injustificable, los que de ella se benefician atienden siempre a una deuda el resto de sus días, la de justificarla, buscando pretextos, puntos bonitos -toda dictadura defiende algo muy bonito-, por lo que para ellos lo injustificable no es algún problema y sí los que luego le pondrán la contra pidiéndoles las responsabilidades que negaron a sus acciones, una explicación a los derechos básicos humillados de los demás.
Una intervención bélica también la justifican esos o una intervención económica -siempre que no sea en su propio país o negocio-, o un fusilamiento o un prisionero de guerra al margen de la justicia o una pena de muerte que igualmente atenta contra los derechos humanos. Para no ser menos, algunos medios de comunicación, por cada dos o tres causas injustas que defienden, incorporan una espléndida y justa causa con mucha difusión para que no se noten las otras.
En realidad, las medidas políticas actuales en el mundo ya justifican por sí mismas la pobreza, algo injustificable; pero se justifica con el "hemos dado" en vez de erradicar los elementos que la crean. Para reflexionar: a una persona encarcelada injustamente, ¿para qué regalarle algo si injustamente no puede salir de unas cuatro paredes?
Los medios de comunicación cierran puertas a los que no están alineados, los gobiernos eliminan poco a poco derechos a los que no están por su labor, las instituciones intelectuales quieren ver simpáticos al seudo-pensamiento de moda o a la bondad de moda o al negocio de los culebrones literarios de moda. Y es que los intereses creados son así; poco cambia en ayudar verdaderamente a los que aclaran o desenturbian, muy poco.
NOTA:
1.- Gracias a la razón y a la ética de la razón, un ser humano sabe que
no debe matar, que debe respetar la naturaleza, que debe respetar su
medio social, que debe respetar los derechos humanos.
* Pensador, poeta, narrador y ensayista español, nacido en Cuevas de San Marcos (Málaga). Ha publicado: Cantos de sangre, Ediciones Rondas,Barcelona, 1984, y La muerte más difícil, Ediciones Torre Tavira, Cádiz, 1994. Ha ganado los premios: "Ángel Martínez Baigorri" de Navarra y "Encina de la Cañada" de Madrid. Es asesor literario de la colección Torre Tavira de Cádiz, donde ha publicado los plegables La muerte más difícil (1994), Carne de cañón (1996), Soñada luz (1999) y La caja de cristal (2000). Ha colaborado con ensayos, artículos y poemas en las revistas Casa de las Américas (Cuba), La palabra y el hombre (México), La Nuez (EU), Julia (Puerto Rico), Repertorio Americano (Costa Rica), Turia (España), Signo (Bolivia), Nueva Avenida (Argentina), Trizas de Papel (Venezuela), El Universitario (El Salvador), Índice (Colombia), La Bota Literaria (Argentina), así como Zurgai, La luna de Mérida, Extramuros, Los Papeles de Río Seco, Fábula, Los Cuadernos de Bronce y Barcarola (España).