México


EL SILENCIO DE LOS INDECENTES


Alfonso Valdivia Medina *

En un país bien gobernado debe inspirar vergüenza la pobreza.
En un país mal gobernado debe inspirar vergüenza la riqueza.
Confucio

Yo callo, tú callas, él, ella y muchos otros mexicanos callan, pero no porque seamos mudos, o porque no podamos, o no sepamos cómo expresarnos, sino porque aunque existan foros como éste, las voces de inconformidad no tienen una repercusión que trascienda, ni en cambios por parte del grupo de políticos que conforman el gobierno, ni en una sociedad resignada, amén de acostumbrada a no hacer nada. Por obvio, con este binomio de abusones y abusados, damos lugar a que nos señalen con aquello de: ¡Cada pueblo tiene el gobierno que se merece! Y entonces tal pareciera que el pueblo de México en su conjunto, merece precisamente una cadena continuada de corruptas ineficiencias administrativas, provengan de los dirigentes que provengan, e independientemente del partido, o partidos a los que han pertenecido, o de los cuales hayan emergido en forma directa, o de rebote, dados los cambios que se dan con tanta facilidad entre esa bola de acomodaticios.

Esto es, si yo, o cualquiera no dice nada, ante actos flagrantes de indecencia, abuso, injusticia y otras corruptelas, soy tan culpable o más que los que las cometen, por el simple hecho de quedarme callado, aunque supuestamente tenga la justificante de que no puedo hacer nada, frente a tales actos de abuso de dirigentes y representantes populares, sean bien o mal nacidos, o delincuentes de cuello blanco, negro, y de otros colores.

Las preguntas serían: ¿Quiénes son los hombres, mujeres y de otras preferencias sexuales, que forman y conforman la llamada clase política?¿Son diferentes en sus tendencias, de los que no somos políticos, o no nos dedicamos a esas lides?¿Qué cambios van sufriendo en forma progresiva, como para que se vuelvan así de indignos?¿Qué pasado han tenido, como para que ignoren lo que opinamos de ellos y ellas?¿Por qué se transforman en despiadados e inhumanos, y por qué hacen lo que sea, incluso denigrarse y arrastrase, con tal de llegar a encumbrarse?¿Será que el medio es tan putrefacto, como para que al final nada más piensen en ellos, en sus beneficios mezquinos, en sus amigos, sus prostitutas y prostitutos, y otra runfla de serviles, sin tomar en cuenta el juicio histórico que les espera?¿Será que una vez acomodados en el medio, la primero es olvidar el por qué están allí, porque en teoría deberían de servir y ser útiles a su pueblo?¿La única meta, es coleccionar dinero, al precio que sea?

Podría prolongarme en cuestionamientos, que no es lo mismo que prolongármela, pero la cosa entonces es que una gran parte de las respuestas, no dependen de ellos en sí mismos -ensimismados en robar y cometer el mayor número de tropelías y actos sucios- sino de nosotros, que tenemos la culpa de haber favorecido que lleguen a ocupar esos puestos, que a su vez propician que sean indignos representantes impopulares, como hasta ahora lo han venido demostrando. Y no quiero exagerar diciendo que todos y todas sean así, pero en verdad que me encantaría que una docena de ciudadanos comunes y corrientes, pudieran señalar lo que podría ser la excepción a estos señalamientos. Pero la verdad de la verdad, es que sin querer exagerar, todo parece apuntar a que no existe uno sólo de ellos, que sea digno de toda confianza, menos inocente y que ignore toda clase de actos solapados o encubiertos de corrupción hacia sus allegados/as, más aún si es que forman parte de su círculo favorito.

Ahora bien, no se vaya a creer, o no vayan a pensar los amables lectores que por mis venas sólo circula el veneno.com, les aseguro que no es así, sin embargo me parece que deberíamos meditar y reflexionar cuanto tiempo fuese necesario, para que en forma progresiva y lentita, pero segura, logremos eliminarlos, o de menos sancionarlos para obtener los cambios que deseamos en todo ese “corpus corruptus”, que cada vez es más cínico.

Es factible por otro lado, que los que no participamos en ningún sentido de todos esas componendas-beneficios estemos irritados hasta un nivel que nos hace creer que ya no se puede tolerar más, y sin embargo... ¡Claro que se puede!¡Claro que cada vez nos enteramos de metas superadas en toda clase de abusos perpetrados a la sombra y cobijo del poder, y del dinero obtenido a través de los cargos públicos!

Con todos estos antecedentes, además se contaminan otros ámbitos, pues como bien señala el periodista Jesús Blancornelas, la corrupción policíaca es la madre del narcotráfico, y se puede agregar que de las leyes y de los que las aplican, y esto es capítulo especial y aparte.

A este respecto recuerdo un anónimo radioescucha, que en un programa del Sr. Tomás Mojarro, alias “el valedor”, mencionó algo que a la zaga rezaba más o menos así: En México, la Justicia, es una serpiente venenosa que sólo pica a los que no tienen zapatos. Lo que se traduce con facilidad, en que tal pareciera que las cárceles mexicanas están colmadas de pobres, más uno que otro ladronzuelo, unos cuantos asesinos, uno que otro enfermillo mental como los violadores, los narcotraficantes, más otros que allí permanecen, porque no tienen dinero. Pero cuidado, mucho cuidado, no es que estén las cárceles llenas de inocentes; NO, esto no es así, y huelgan las explicaciones y los casos específicos, pero qué verdad más terrible, más avasalladora y más triste, el saber y conocer que aún los peores asesinos, los defraudadores y otra serie de delincuentes, con un abogado comprable, con suficiente dinero, y uno que otro juez corrupto, pueden obtener la libertad y la exoneración de los abusos cometidos en cualquier tiempo.

Y aunque me parece que existe un común denominador de corrupción en muchas cárceles de otros países, pues en nuestro caso en particular, tenemos un dicho popular que dice: “Con dinero baila el perro”, y ahora podemos asegurar que también bailan los abogados, los jueces, los magistrados, y toda una runfla de canallas relacionados con los aspectos legaloides.

Claro que presupongo que deben de existir otros países con sus propias cárceles, que no sean así de corruptotas como las de los mexicanos, porque además no soy asiduo visitante, ni ocasional siquiera, de tan infamantes edificaciones tan llenas de descomposición social, y reductos de algo así como lo más execrable de cualquier sociedad. Mencionaré de pasadita lo que está sucediendo en distintas prisiones mexicanas, en donde se asegura que las fugas de reos y de narcotraficantes poderosos, son consecuencia de lo mismo, es decir, actos de compra-venta de libertad condicionada... a la cantidad de dinero repartida. Lo que ya de plano es intolerable, son las amenazas que nos hacen por vía telefónica, que hoy se sabe que surgen, se propician y desarrollan en el núcleo precisamente de esos centros llamados de readaptación social. Pregunto: ¿Existe un sólo caso de readaptación, (uno sólo) del cual puedan presumir las autoridades carcelarias, o es pura ilusión social? Además: ¿Quién escoge al personal, cuál perfil debe cubrir un director de penal, un policía, un agente, un trabajador, o cualquier tipo que esté relacionado con esos ambientes tan podridos? No lo sé, y lo peor es que la sociedad tiene, además, que pagar la manutención de internos y externos, que al final vienen a resultar de similar calaña, según los resultados que observamos con cierta regularidad.

Asimismo, pareciera que es fácil esto de andar denunciando tantas suciedades, sin embargo existe, además de un cierto placer perverso al denunciar, un temor oculto en la intimidad, pues si algún poderoso e influyente político, o narcotraficante se llega a sentir aludido, presionado, o simplemente expuesto, existe la probabilidad de que el señalador, periodista o comentarista, amanezca de un día para otro accidentado o muertito, hasta que se olvide todo rastro del osado entrometido.

Por otro lado subsiste la posibilidad de llegar a entender que en este país, no pasa nada que no quiera “la cúpula del poder” que pase, o dicho de otro modo, sólo ha de progresar lo que el presidente y sus allegados, quieran que pase, so pena de no pasarse demasiado, ya que el revanchismo político en este mi lindo país, es otra constante observada, y como aquí los políticos, sus amigos y sus amantuchas brincan de un puesto a otro hasta que la muerte los separe, coexiste la posibilidad de que lleguen a tener la influencia que se requiere, para cobrar -tarde que temprano- las cuentas que van generando los que ahora, desde el poder, les van agraviando.

Un punto interesante en todo caso, sería investigar a periodistas, y comunicadores, para saber en cada caso, ¿qué les mueve, o qué órdenes están obedeciendo, para favorecer el cinismo y algo así como el perdón y la exculpación de los pecados, pues como en el caso de la confesión católica, con el simple hecho de entrevistarlos, se les ha de perdonar socialmente, aspecto muy sospechoso, no cree usted?

Finalmente y aprovechando las venideras elecciones para gobernador en los estados de México y Nayarit, lo importante es señalar que las campañas están fundamentadas en “la imagen” que proyectan los aspirantes, para lo cual se invierten cantidades multimillonarias en todos los partidos. Así que si ellos gustan de gastar tantísimo dinero en publicidad, pues propongo que nos dediquemos a fundar casas de publicidad. Esto con la preclara intención de que mientras ellos ven realizados sus sueños de grandeza y de auto alabanza, otros podremos ganar los dineros que los ególatras invierten en esas campañas estériles, en donde lo único que logran, es ser analizados y frecuentemente evidenciados de sus pasados tortuosos, pecaminosos, y de pobreza moral, como en el caso particular de... cajum, cajum. Y por supuesto que esto es una forma de decir las cosas, porque los que finalmente se quedan con todo ese dinero invertido, son las televisoras, radiodifusoras y uno que otro medio impreso, más selectos publicistas.

Lo que no se sabe todavía es a dónde van a ir a dar los perdedores. Lo que sí sabemos, es que si pierden en la elección popular, o los inhabilitan, pues da igual, porque aquí lo que cuenta es la protección, cobijo y amparo de los miembros del mismo partido, por lo que reitero que remedan a las familias sicilianas de la mafia, en las cuales los miembros fueran buenos o malos, finalmente son parte del mismo clan, aunque en este caso serán del mismo partido, o de la misma calaña, lo mismo da, y ya los veremos ocupando puestos diversos. ¡Cuánta inmundicia, cuánto desparpajo, y que asco nos producen estos políticos de la clase mexicana! He dicho, y seguiré diciendo, hasta que me castiguen los dioses y me vuelva uno de ellos. ¡Cébala y císcala diablo panzón!¡Señor del cielo o del averno, no permitan que esa tragedia me suceda, “plis”, y aprovechando mi dominio del idioma inglés, digo: Viva Memin Pinguin, y que muera el negro del pato Lucas, bola de acomplejados e ignorantes tendenciosos, cretinos creídos.

De todo corazón y sangrita tequilera. ¡Viva México C...!

* Médico mexicano.

regresar a la primera página