LA VÍA DIRECTA
Jaime Fariña Morales *
En aquella época todos iban
Sin excepciones o catolicismo alguno,
Directo a Jesús, al rabí.
Todos, absolutamente todos y todo
Iba en línea recta Él
Sin mediadores, sin magisterio, sin imágenes,
Sin escalas, sin intermediarios, sin tradiciones,
Sin comediadores, sin trámites y sin miedo.
La religión verdadera es la relación personal
Entre Dios y el creyente por medio de Jesucristo.
El creyente sólo dice:
Hijo de David, ten misericordia de mí.
Eso es todo coadjutores e feudatarios.
Las palabras del tierno y asequible Redentor,
Grabadas sólo en los Textos Sagrados,
Iban y van directo a la población.
No habían medianeros, acaparadores ni aduaneros;
Sólo estaba el socorro y caudillaje del Espíritu Santo solo,
Como es actualmente.
Para los marianos idiotizados por la Tradición
Esto es imposible de consentir.
Cuando captan algunos rayos del embarazoso evangelio puro,
Los refutan de inmediato para no disgustarse
Con la admisión al purgatorio, una vez enterrado.
Disimuladamente, el catequismo romano
No rescindió varias páginas de la Escritura.
Desde la era apostólica hasta hoy,
Todos los hambrientos de victoria van directo
Al cordial Salvador.
Así es el cristianismo de Cristo.
¿Cuándo un católico adquiere el santo hábito
de ir a Dios desestimando a María,
la está embarrando?
¿Se está desperfilando?
(Referencias bíblicas: Marcos 10:46-52 ; marcos 5:22 –24 ; lucas 4:40-41 ; lucas 17:13 ; salmo 6:2 ; salmo123:1).
* Escritor chileno; tomado de su poemario inédito El Ocaso del Avemaría.