Poesía


DEL PECHO


André Arvo Mozzó *

Hoy amanecí con mis labios de chupamirto secos
y mi garganta ahogada por un jacinto,
sin muñecas y con un dedal profundo en la palma,
con tirantes de niño,
telares de algodón y seda en las pestañas.

Hoy amanecí gritando como nieve en el verano,
con fisuras o sin ellas,
con bendiciones o sin ellas,
hoy amanecí sobre mi pecho,
como nadando o como entregándome a la tierra.

Cuando la polilla anidaba yo amanecí,
porque había oído al cervatillo cantar
sobre mi espuma un soplo del abedul.

Hoy amanecí porque el fuego no pudo cocerme,
porque la tierra no pudo sembrarme.

Donde la badana del carnero resplandece yo amanecí,
en un manglar de camposantos
poblados con bambú
donde suceden los aquelarres.

Hoy amanecí con un camafeo incrustado
como volando en mi espalda
hasta que un dondiego cerró sus hojas
que habían bebido mis ojos
al anochecer mi cuerpo erecto.

Como el acorazado yo amanecí,
como el rompehielos amanecí escaldado
por el bergantín que se arrastraba hacia mi cama
a ser soplado en su foque un viento
y penetrar la arena de mis pies.

Hoy amanecí sin amantes penetrándome la carne,
sin hembras o sin machos,
con capones pellizcando mis genitales
al vaciar mi semen sobre el muslo de una virgen,
en sorgo y cebada sofocado
para sepultarme como a los cereales.

Hoy amanecí por el clavicordio que sonaba
dentro de las grutas del cobaya cobrizo,
por el arpa y su ditirambo,
por el ébano ebúrneo adictivo a su belleza
y el edénico grisú drogándome con su perfume.

Hasta la alfaguara yo amanecí
siendo perforado por la gubia y la barrena.
Con hilvanes de himen hojaldrado
por la oblonga hoja cercenados
de mi piel porosa,
un liliputiense ligaba mis nudillos
junto con el dorso de mis párpados durmientes
al sexo consumido en sangre;
amanecí maduro en el esperma magullado,
con onagras secas embriagado por su aroma,
como magma opalino posesivo
y ráfaga suspendida sobre un alfanje supurando vientres.

Amanecí porque mi amante dejó a su amado,
porque la madre dejó a su bastardo hijo,
porque el mozárabe se confiesa ante el éter
evaporando a la orzaga
crecida platinada de mi boca;
salamandra tremebunda sanguinaria,
vedada fosa del pecado,
la palabra.

Hoy amanecí,
Amanecí con un pecado
Alojado muy dentro de mi pecho.

* Poeta, ensayista y novelista nacido en la Ciudad de México; hijo de padres mexicanos y abuelo francés. Estudió un tiempo en la Universidad del Claustro de Sor Juana, en la licenciatura de Literatura y Ciencias del Lenguaje, y despúes en la UNAM, en Lengua y Literatura Inglesa. Como ensayista, se enfoca en la crítica literaria feminista y Freudiana, y como poeta y novelista se inclina plenamente por la lengua inglesa.

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