ESTRATEGIA ENERGÉTICA Y EL NUEVO GOBIERNO
Víctor Manuel Barceló R. *
Parece que se "saldrá con la suya", el régimen actual, respecto a ignorar al país en su emergencia energética. Hace unos días, el presidente mexicano y sus homólogos de Centroamérica -con Colombia y Dominicana incluidos- firmaron el Acuerdo para un Programa de Integración Energética, entre otros asuntos. Ahí volvió a precisar Fox su apego al libre mercado, en oposición a la participación del Estado en la economía, desoyendo experiencias recientes. Fue más explícito en su posición de apertura al imperio.
Por ello afirmó: "Para que no quede ninguna confusión [...] aquí no hay hegemonías [...] paternalismo [...] preferencias [...] discrecionalidades; es un proyecto de libre mercado con participación de todos y con equilibrios en todos los sentidos...". La contra provino del Presidente de Guatemala, Oscar Berger, y fue precisa, al decir que "no le quedaba muy claro" lo que pasaría con las grandes empresas surtidoras del petróleo como: Shell, Texaco y Esso. Fox reviró: "Sé que en mi país hay un gran debate [...] pero lo último que propondría este gobierno es un monopolio [...] ya lo tenemos en México y no nos parece que es la mejor fórmula de manejar el petróleo".
Razón tuvimos al presentar la propuesta-oficio -cuyo destino es aún incierto- que hicimos desde la sociedad civil, organizada en el Consejo Ciudadano A. C., hace unas semanas. Esta fue entregada, personalmente, al Presidente en turno del Congreso tabasqueño, En ella pedimos al pleno que se pronunciara en contra de la pretensión del gobierno mexicano, de ser "candil de la calle y oscuridad de su casa", en el caso energético. Allí lo precisamos: Tabasco posee las materias primas para la Refinería -el proyecto más avanzado- y el sureste puede y requiere las otras propuestas para desencadenar inversión en su territorio.
Ya hemos precisado que hace décadas, éste ha sido un requerimiento para el desarrollo de la región sur-sureste. Pero también, que tal inversión, además de ser detonadora de un nuevo Tabasco, más cercano a las necesidades de la población y con recursos para atender sus requerimientos fundamentales, reduciría ampliamente el gasto que ahora hace el país, en gasolinas y gas importados -al sustituirse por combustóleo en la producción de energía eléctrica-. Acompañaría la instalación de la Refinería, a un proyecto en marcha para producir energía eléctrica, a través de Pemex, y recuperaría la producción en muchos rubros de la región, sustancialmente, los agropecuarios.
Pero esos criterios, integrantes de un claro plan para el rescate de nuestros hidrocarburos, lejos están de quienes desean el desmantelamiento de la industria -que pregunten a la Argentina los resultados-. Con placidez nos dice el secretario de Energía mexicano, que la planta propuesta en Centroamérica podría ser construida y financiada al 100% por una firma internacional, que procesaría el crudo Maya de Cantarell -Chevron, Texaco, Shell, Mitsui o Mitsubishi- a un costo estimado, con terrenos y facilidades portuarias, de hasta 4 mil millones de dólares. O sea: la tecnología mexicana, creada con penurias y penalidades, pero competitiva a nivel mundial, ni siquiera está siendo considerada.
¿Estamos haciendo el juego a la consolidación, en la zona, de las transnacionales petroleras, para las que Pemex es una "piedrota en el zapato"? Y es que estamos viendo en la reunión de la Organización Mundial de Comercio (OMC) que la energía es un tema crítico. Allí se oponen ricos a pobres. Los petroleros a los consumidores, con serias contradicciones, según el tipo de nación. El Congreso Estadounidense -por ejemplo- negó la venta de una refinería a los chinos, por considerarla "sector estratégico" para la soberanía de la nación. Pero a nosotros nos recomiendan lo contrario. Por ello apoyan la fusión de sus empresas, para que consoliden su control, ahora sobre el gas -más limpio que las gasolinas-. Es el caso de la gigante Conoco Phillips, que comprará la compañía Burlington Resources.
Esperemos la reacción del Congreso de Tabasco. Tal vez decidan, con patriotismo, su vinculación con sus pares de la Región, para hacer frente al desmantelamiento del sector energético nacional, que puede iniciarse en nuestro vecindario. Necesitamos antecedentes de oposición a estos proyectos, que aprovechan nuestros recursos naturales, para enriquecer a unos cuantos, ligados a la transnacionalización de la economía. El nuevo gobierno, que iniciará tareas en el 2007, con los pies en la tierra y el soporte de la Constitución, considerando las experiencias previas, sabrá corregir los errores y dar los saltos requeridos hacia el desarrollo sustentable, para lo que nuestros recursos del suelo y subsuelo, son también estratégicos.
* Profesor y Licenciado en Economía. Se ha desempeñado en el Servicio Exterior, el Gobierno del Distrito Federal, la Secretaría de Gobernación y el Gobierno del Estado de Tabasco, entre otras responsabilidades.