MUROS Y MURALLAS
Alfonso Valdivia Medina *
Han existido en tiempos varios de la humanidad, lo mismo muros que murallas, y aunque las construcciones han tenido diversas intenciones, ni duda cabe que por su sentido de religiosidad, el muro de las lamentaciones es curiosamente algo así como el emblema, que ha generado los más sangrientos y prolongados encuentros en el conflicto árabe-israelí. Igual de famoso y no menos desafortunado, ha sido el ahora extinto muro de Berlín, que dividió a un mismo pueblo y que tantas vidas y penurias costó. Por supuesto que la muralla más ampliamente conocida, es la celebérrima muralla China, que además de ser la más larga del mundo, se sabe que es observable allende el espacioso espacio.
Ahora bien, otra cosa son las fronteras entre países, que son limites territoriales que también han sufrido incontables modificaciones a lo largo de la historia de la humanidad, y eso no tiene -de momento- ninguna relevancia, para el tema que nos ocupa. Lo que sí tiene importancia entonces, es que los vecinos del norte quieran construir un "nuevo" muro entre México y Estados Unidos, que de hecho ha existido desde hace muchos años, y esto es algo que me parece en principio, no debería sorprender ni a mexicanos ni a gringos. Y no es que quiera minimizar el hecho en sí, sin embargo y si somos lo suficientemente claros y un mínimo de pensantes, pues no deberíamos sorprendernos que el gobierno haga tanto escándalo y que además quiera "investirse" con ropajes de dignidad, cuando siempre ha sido carente de los principios necesarios, para tales pretensiones, con toda la pena y con toda la claridad sea esto espetado.
Por obvio, este "viejo-renovado proyecto", viene a remover viejas heridas y frente a un evento de esta importancia, pues es necesario reevaluar y analizar detenida, cuidadosa y obligadamente, las diferencias que existen entre ambos países, ya que todo esto sí que es importante. Porque además no solamente involucra a los mexicanos, sino a todos aquellos individuos de diferentes países que "ansían" vivir en la unión americana.
Valdría entonces el cuestionarse en principio, algunas interrogantes, como por ejemplo; ¿Qué es lo que mueve a tantos millones de aspirantes, legales o ilegales, para abandonar su patria y pretender vivir, o trabajar en esa tierra que tanto desprecia y maltrata a los actuales inmigrantes? y ¿Qué buscan, qué quieren, por qué el interés, qué pretenden? A cada respuesta seguiría precisar, ¿No les importa abandonar aunque sea temporalmente a su familia, sus padres, su esposa, sus hijos, sus raíces?, o lo que es peor aún y auténticamente patético y enfermizo, aún importándoles sus orígenes, están dispuestos a vivir el infierno que les espera en esa... ¿Tierra prometida? Y permítase cada uno de ustedes, amables lectores, replantearse el punto tantas veces como lo considere pertinente, dado el evidente escándalo que esto produce, y dada la importancia de todas y cada una de las simplistas e iniciales preguntas planteadas, pero que no son, ni con mucho, todo lo que encierra este muro de ignominia, que se pretende construir, sin siquiera considerar el "habeas corpus".
Y que conste que estoy absolutamente convencido de que es justo, aunque ominoso, que los Estados Unidos de Norteamérica pretendan construir una muralla que proteja sus intereses como país. Claro que les faltaría construir otras murallas en el norte, este y oeste, y quizás hasta en los mares que circundan ese país, conformado inicialmente por apaches y posteriormente por europeos, que, aunque ganosos de formar una nueva nación, no dejaron de ser señalados como aventureros, aunque quizás y también, huidizos de un pasado, como por los inusuales deseos de asentarse en esas tierras, que me atrevo a señalar de malévolas, aunque productoras indudables de riqueza y beneficios sociales varios, o por lo menos muy superiores a lo que ofrecen otros países.
Entonces y como secuencia sería sano preguntar, en particular al gobierno y gobernantes mexicanos, en este caso que finalmente nos involucra directamente: ¿Qué respuestas, o propuestas, tienen en el entorno de estos eventos? Pregunta que planteo con toda seriedad y sin las pasiones lisonjeras que acometen en un arranque emotivo a nuestros representantes, con base en lo que observamos como respuesta inmediata, pero carente de análisis, en la más elemental de las lógicas del pensamiento, amén del ridículo que hasta hoy han hecho.
Todavía más, en verdad no les arde la cara de pena ajena (porque vergüenza individual han demostrado que no tienen) todos aquellos dedicados a las lídes políticas, considerando que en conjunto con distintos gobiernos priistas y panistas ahora, han propiciado esta migración exagerada de connacionales, que simple y llanamente aspiran a una mejor posibilidad de vida, que la que ofrece el Estado mexicano, que sólo se han dedicado a pronunciar discursos huecos e intrascendentes, amén de piteros.
Pregunto: ¿En verdad señores políticos, ya evaluaron la responsabilidad histórica que les atañe, y no se sienten responsables en ningún sentido, de haber orillado y casi, casi obligado a nuestros trabajadores a buscar mejores oportunidades, o por lo menos mejores salarios, que los que ofrece nuestro propio país, mientras ustedes se enriquecen hasta provocar el repudio generalizado?
Esto por supuesto y por obvio, no es sino uno más de los lamentables y tristes resultados del reiterado robo y saqueo que han venido efectuando una bola de apatridas, pero no sólo de ese factor observado en los responsables del manejo de la administración nacional, sino de las necesidades no cubiertas en general, de las clases obreras y trabajadoras del país.
Por eso es que debemos en cualquier sentido, manifestarnos abiertamente para tratar de buscar las mejores y más sensatas respuestas, tanto en lo individual, como en lo que representan el pueblo y la nación en su conjunto.
Y esto por supuesto que incluye incontables factores, tales como el de oportunidades, fuga de cerebros, economía interna, educación, indigenismo, etc., etc., capítulos que merecen un replanteamiento de leyes, acciones, inversiones, etc., etc.
No es en verdad vergonzante el programa "paisano", o bien el reconocimiento del programa estúpido de regularización de vehículos ingresados ilegalmente al país, que entre otras verdades, encierra aquello de llenar el país de chatarra y vehículos contaminantes que de una u otra forma lesionan nuestra atmósfera, no atmosférica, sino social.
No es ni remota(-)mente sano, hablar de la economía que producen los trabajadores ilegales, allende nuestra frontera, comparativamente con lo que representa la explotación del petróleo mexicano, que sabemos se encuentra en números rojos, y que representan (ilegales y petróleo) las dos más importantes fuentes de ingresos nacionales, sin dejar de sentir inculpación en los pésimos administradores de esa empresa, tanto como en los gobernantes nacionales, que propician estas acciones indudablemente deplorables.
Y esto es apenas el principio, ya que de inmediato surge una probabilidad de inestabilidad económica en los marcos teóricos nacionales, si es que se llegase a frenar, limitar o eliminar esa parte de "beneficios" producidos por el trabajo de nuestros mexicanos ilegales, que para colmo, son menospreciados, denigrados, vapuleados, vejados, maltratados, etc.
Pregunto en forma directa a todos aquellos que ostentan el poder político: ¿Son siquiera mínimamente conscientes, como para tomar acciones -al plazo que sea- que puedan modificar esta especie de destino malogrado de país? A lo cual me gustaría agregar el futuro que les espera, no tan sólo a los pobres y desposeídos de tierrita hasta de las uñas, sino de todos los jóvenes profesionistas que, al igual que los "ilegales" buscan salir de este país de políticos ladrones, falto de oportunidades ra-zo-na-bles.
Ahora bien, presupongo que de inmediato, y si es que de pura casualidad llegaran a leer estos comentarios algunos políticos mexicanos, pues se han de dar sus baños de pureza y del mismo modo presupongo que han de creer que se habla de "otros", y nunca jamás de ellos y ellas en particular, ya que nuestra "clase" política, de siempre ha sido habilidosa y enfermiza por supuesto, como para de inmediato repartir y endilgar culpas a "otros". Pregunto: ¿De qué clase de melcocha estarán conformados estos cínicos/as? La respuesta, no lo sé, pero de una u otra forma, gran parte de la culpa, es de la masa que conformamos el pueblo, mismo que a mi entender, o no le importa, o está tan ocupado en sus propias carencias, que finalmente se autoconsuela, y sigue bajo las mismas condiciones.
Propuesta: Votemos por un candidato a la Presidencia, al que creamos por lo menos el menos peor, y al mismo tiempo tachemos todas las otras hojitas, con la clara intención de eliminar a todos los sátrapas, para ver qué hace el que llegue a ganar, ya que en todos los actuales partidos, sin temor a equivocarme, se encuentran una bola de allegados oportunistas, sin principios, sin ética, amorales y sobre todo acomodaticios, que lo único que buscan, es la resolución individual de sus futuros inmediatos, y que por lo menos y hasta el día de hoy, han dado claras, clarísimas muestras de individualismo. Esto es, yo estoy bien, mis familiares también, pues que se ch... los demás, porque yo seguiré aparentando honorabilidad y cordura, aunque en el fondo y en la superficie, sepa que a los demás se los esta llevando la... tristeza.
Entonces, pues no seamos copartícipes de tanta desvergüenza, no participemos votando por aquellos que, o tienen propiedades inimaginables, o se reparten dólares pesos, terrenos, y beneficios al por mayor, y huelgan los ejemplos, ya que podemos demostrar, sin tener un solo elemento que nos respalde, que han sido una gavilla de delincuentes, dignos representantes del comité de ladrones amenazantes del mítico Ali-babá, y nosotros, los del pueblo, ya no apoyemos a todos estos apátridas, que tan sólo piensan en ellos, que nunca han dado visos de otra cosa, y que son capaces de cambiar de partido y de ideología, más rápido que cambiarse los calzoncitos, y con eso nos demuestran que están sobrecargados de caca.
No votemos por ellos, ni por ellas, porque además ni es necesario hacerlo, ya que siempre han surgido hermanitos, hermanitas, y amantuchas, que, de pronto nos enteramos que ya también son diputados, senadores, presidentes municipales, delegados, etc. Y si no son algo así, pues de menos son los que obtienen permisos para antros, hoteles, industrias, etc. Y toda esta polémica resurge, por un viejo y mísero muro, o muralla, que finalmente será como los antes mencionados, esto es, generador de dolor y miseria humana. Así que ya saben, no votemos por todos los secundones ladrones, y si estás de acuerdo, piénsalo, medítalo y sobre todo actúa, y pasa la voz, pacíficamente.
PS. Una más, Si acaso llega a ser cierto, que el mejor amigo del actual presidente, será apoyado por los perredistas, para lograr una gobernatura, no nos deberá extrañar ver lo que sea, lo cual reafirma mis convicciones de acomodaticios y parásitos amorales. ¡Carajo!
* Médico mexicano.