Poesía


EL OLVIDO


Arturo Mora Torres *

Para Susan Hanson.

El olvido, finalmente, termina
por no olvidar.

Comienza el olvido,
el vacío va creciendo,
el tiempo nos va observando,
los buitres... devorando.
El olvido es una cascada de voces en silencio,
de voces que van cayendo
en la penumbra del recuerdo,
de voces que se acallan
pero sigo escuchando
hasta que forman un coro de fantasmas
que te espantan por las noches.
El olvido son imágenes casi muertas,
sin color de vida,
en color sepia
que son las arrugas y el dolor de los retratos.
Te miro a la cara
y el olvido
ha comenzado a comerte los ojos,
y en tu boca descarnada
se dibuja un beso de muerte.
Te miro y no te conozco.
Te miro y no te olvido.
Te ato a Neruda
para explicarme tu olvido,
pero no puedo, porque él, aún lucha con su propio olvido.
Busco el olvido de tu olvido
y sólo encuentro el recuerdo de tu olvido.
El olvido es una tela de araña muerta
que atrapa los sueños perdidos
y los devora por las noches,
y los resucita con el día.
El olvido de tu olvido
es el olvido de mi,
y mientras olvido tu olvido,
agonizo en el recuerdo de tu olvido (7-3-06).

* Fracasado recurrente, empedernido soñador.

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