IDUS DE MARZO
En el mundo antiguo, regido por el calendario lunar, los idus correspondían con la fase de Luna llena y se vinculaban al actuar de deidades asociadas con la luz, siendo interesante destacar que en tales fechas -generalmente coincidentes con el sábado más cercano a lo que seria nuestros días 15 o 13 de los meses del año- tenían lugar sacrificios en honor de Júpiter. Estas ceremonias públicas casi siempre remitían a hechos nefastos, de ahí que los magistrados responsables de dicho rito tuvieran prohibido estar ausentes en las ciudades para evitar desgracias derivadas de al ira del dios. De los idus, quizá el más destacado es del dios Marte. Aun en este siglo XXI y tal vez como consecuencia de la muerte del emperador romano Cayo Julio César, el "dictador perpetuus", muerto por las decisiones de una banda de cobardes senadores, marzo es una época en la que se debe tener cuidado; y si usted es dado a este tipo de creencias, bástele recordar la invasión de Irak, los atentados en España, el homicidio de Luis Donaldo Colosio o cualquiera de las calamidades políticas que en México hemos testificado en lo que va de este mes.
En una burda demostración del escaso interés por La Política y la esencia central de ésta, en todos los partidos se han dado hasta con la cubeta por el hecho de no haber sido seleccionados a las candidaturas populares. Las campañas electorales han sido un monumento a la mediocridad, la falta de educación cívica, la carencia de valores, la ausencia de lealtad a la Patria. En el PAN, luego de anunciar una nueva campaña, su candidato se desdice y acusa al partido que lo postuló por el desaguisado del spot de la intolerancia, sin descontar las reclamaciones de los excluidos de las listas a lo largo de la geografía nacional, minimizadas con chistoretes propios de la adolescencia. El asunto de la exclusión parece ser el problema común de todos los que aspiran a gobernarnos o representarnos. En el PRI continúa la ruptura con lo que eran las bases de los arreglos, se le da la espalda los mejores elementos de la militancia en términos de filosofía, doctrina y congruencia; ni siquiera el abanderado principal -hijo de un prócer de esta organización- parece tener doctrina partidaria y todos quienes le rodean se manejan de acuerdo a su real saber y entender, comprobando su falta de estudio acerca de lo que son y lo que significan. Justo en estos Idus de marzo, lo que fue su auténtico voto verde amenaza con abandonar las filas. La CNC se sabe excluida, los campesinos que no han migrado reclaman sus cuotas históricas pero ¿A donde pueden irse? ¿Los capitalizará el nuevo partido de la maestra? ¿Con ello ganarán algo? o simplemente ahondaran la debilidad anémica que ya sufren, restándole posibilidades a su candidato.
En el PRD el ambiente es similar, sus famosas tribus no cesan de pelar, sacan la castaña con la mano del gato, se deslindan, se ofenden, se demandan; y en el minúsculo partido de la señora sonorense, también hay ruptura con todo y que el dinero del Dr. Simi sigue en el mercado de la pseudo democracia. Al igual que en los últimos días de la república romana las traiciones, los tránsfugas, los criminales y los oportunistas están dispuestos a todo con tal de permanecer. Ante la ausencia de un solo pronunciamiento serio a favor de las instituciones, los dueños del dinero del pueblo, aseguran no tener preocupación por el resultado del proceso, ¡con quien sea que salga ellos ganan! Sus negocios han sido avalados en pactos que salieron de lo oscurito a la claridad de una luna llena pletórica del cinismo de quien se sabe con el apoyo del dinero que todo lo compra, hasta la voluntad de los magos de las promesas. Aun falta mucho por escuchar; en los idus de mayo y junio sabremos de mayores calamidades y al igual que entones, quizá para evitar la desgracia y la ira de los dioses, presenciaremos grandes actos de expiación y desagravio como los sacrificios y dádivas que ya se han dado. La hecatombe social que estamos testificando requiere de algo más que ofrecer cien bueyes blancos para restituir la justicia social y la armonía de nuestra Nación.
* Comunicóloga.