EL SEMBRADOR
Jaime Fariña Morales *
En Canaán un agricultor de nombre Jesús
Adquirió un terreno que trabajó con amor y pasión,
Para que la cosecha sea frondosa y virtuosa.
El predio un día se inundó brutalmente.
Jesús pereció por rescatar a su esposa de las aguas.
Su amada le seguirá y le amará, sólo a él.
Desestimando las circunstancias y los siglos,
Este particular enlace entre Jesús y su cónyuge
Es eterno, perfecto, santo e indivisible.
Otras multitudes emponzoñadas le tributan
Loores al hierático e inigualable Nazareno
Por medio de una escultura de su madre.
(Referencias bíblicas: Levítico 26:1; Juan 5:21).
* Escritor chileno; tomado de su poemario inédito El Ocaso del Avemaría.