Estados Unidos


ESTADOS UNIDOS NECESITA MIGRANTES


Lilia Cisneros Luján *

La migración en sí misma no es -como lo pretenden algunos pseudo analistas- ni buena ni mala, sino un impulso natural de la humanidad. A lo largo de la historia el ser humano ha caminado en la eterna búsqueda de otras latitudes, por este atributo el homo sapiens salió de Africa, superó al de cromañón y al pitecantropus ercetus, llevando su herencia evolutiva hasta Europa. Los rasgos específicos de la población oriental están presentes en casi todo el continente americano en cuyo territorio se dan diversos procesos de mestizaje con los migrantes europeos quienes a su vez ya traían genes de pueblos árabes, hebreos e incluso africanos.

La hoy proclamada como la economía más grande del planeta, descansa en las diversas oleadas de migrantes europeos, africanos, latinoamericanos y asiáticos. Es en los Estados Unidos de América donde encontramos el más puro ejemplo de migraciones provocadas, para ellos -al igual que se hizo en Australia- fue el camino natural de poblar sus actuales territorios -incluidos los arrebatados a México- y consolidarse como nación. En este contexto, el último atributo que puede asignarse a un fenómeno de movilidad poblacional es el de maldad o criminalidad. ¿Por qué entonces al migrante de la época posmoderna se le discrimina, persigue, veja y hasta mata? A diferencia de los pioneros del siglo XVIII, los migrantes -de forma especifica los latinoamericanos- hacia los Estados Unidos de América, son en su gran mayoría poblaciones expulsadas. La salida de sus tierras de origen, no necesariamente tiene que ver con aspectos bélicos como en el caso de los tutsis y los tutus o las diversas etnias de los Balcanes o del medio oriente; se trata de personas provenientes de países supuestamente democráticos, cuyos pueblos no han podido hacerse escuchar. La gran mayoría de quienes en este momento están dispuestos a poner en juego su integridad corporal e incluso a arriesgar su vida, provienen de los estratos sociales más desprotegidos, esos a los que las constituciones del siglo XX, en la letra les garantizaron condiciones de vida digna en términos de garantías individuales y derechos sociales en materia laboral y de tenencia de la tierra.

Con la imposición del modelo económico neoliberal y la consecuente disminución de los aparatos gubernamentales a cuyas estructuras en las últimas décadas han llegado los sujetos más representativos de lo que significa traidor a la patria, así como los embates para aniquilar opciones educativas basadas en la gratuidad; las poblaciones altamente dependientes de los programas sociales, inmersas en procesos demográficos de gran crecimiento como consecuencia directa de la falta de programas de salud, han visto frustradas sus posibilidades de desarrollo y en ellas el impulso de viajar basado en la simple aventura o la ampliación de horizontes, se convierte en necesidad de sobrevivencia. ¿Se puede atribuir a esto características negativas? El hecho de asignarle tales calificativos al fenómeno no implica necesariamente que el migrante los tenga y sí en cambio, abre la sospecha de criminalidad sobre aquellos a quienes conviene disminuir la población mundial que no es considerada potencialmente adquierente de bienes o servicios. Sin restarle méritos a ninguno de los millones de manifestantes del 1 de mayo, lo que está en juego es la supervivencia de la economía norteamericana. Algunos sectores de nuestro vecino del norte, saben que en el corto plazo requerirán de 17 millones de migrantes establecidos con una vocación innata para dedicarse a las actividades primarias, es a estos sectores a quienes conviene regularizar la nacionalidad y la identidad cultural de los hoy llamados despectivamente ilegales. Una vez que eso ocurra, seguramente disminuirán los flujos de remesas hacia América Latina y ciertamente nuestros territorios y recursos podrán ser fácilmente tomados por la falta de manos para trabajar el campo, laborar en las fábricas y dar instrucción nacionalista en las escuelas. Lo que se planteó el pasado primero de mayo, fue la consolidación geopolítica de los Estados Unidos sobre todo en un continente que desde tiempo ha, considera como suyo.

* Comunicóloga.

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