LA GLORIA DE LA REINA (PARÁFRASIS)
Jaime Fariña Morales *
Pelé coge el balón en su área, elude a los delanteros,
Cruza el mediocampo, burla a los defensas,
Con un enganche sobrepasa al guardameta,
Queda en el área chica y
Gooooooooooooooooooooooool del rey Pelé.
La afición católica se pone de pie y se rajan:
Viva la santa madre del rey Pelé.
Celebran el triunfo con un sambódromo para élla.
Por este gol de Pelé, su madre se merece
Una escultura,
Una furgoneta cargada con sonetos y loas,
Una multitudinaria romería
Con élla estampada en la camiseta del equipo
Y un feriado deportivo.
Queda despejadísimo eso sí,
Que toda la gloria deportiva es para el rey Pelé,
Sin pícaras excepciones o disquisiciones vivaces.
En este punto no hay cesión posible o irresoluciones.
En cada estadio de Brasil instalaron
Una colosal estatua de la madre del futbolista.
Con ahínco los forofos le piden a élla
Que Pelé goleé y gane más campeonatos.
La mamá de Pelé es cojugadora y perpetuo socorro.
Cuando la hinchada la ve antes de cada partido,
Se pintorrean las mejillas y compran champagnes.
En los exclusivos homenajes a Pelé chillan:
Viva la madre del rey,
Viva la madre auxiliadora,
Viva la reina del fútbol.
Toda la gloria deportiva es para Pelé
Y sólo para el rey Pelé sin pillerías.
En este punto es inadmisible un concordato.
Falta mármol para continuar con las maternales efigies.
(Referencias bíblicas: Romanos 16:27 ; Efesios 2:18 ; Efesios 3:11-12 ; Deuteronomio 4:15-16).
* Escritor chileno; tomado de su poemario inédito El Ocaso del Avemaría.