ATENCO ¿LA MECHA?
Fernando González Mora *
No cabe duda que los programadores de la cartelera de estrenos, sobre el acontecer nacional: El Privilegio de Mentir, son inmensamente eficientes, además de saber imprimirle altas dosis de espectacularidad, de esa que cala los sentimientos del espectador; para eso, para que se deje llevar por el sentimentalismo y no por la razón. Esa máxima que priva en el deporte, de que hay que estar con y aplaudirle al débil, se ha llevado al campo de lo social y de lo político, con sobrada eficiencia.
Justo cuando las campañas presidenciales estaban apoderadas de la escena y no se esperaba ni cabía la posibilidad de que surgiera algo, tanto imprevisto como sobrecogedor y morboso, los días 3 y 4 de mayo, brotaron como un hongo, tan de repente, los sucesos violentos de Texcoco-Atenco, relegando, durante una semana, al ir, el venir y decir de los suspirantes-06...Y ahora, la pregunta que muchos se hacen, es si Atenco es o será la mecha, para que el 2 de julio se desencadene la violencia , de lo que no pocos hablan y no pocos vaticinan.
Las narraciones e historietas que han surgido tras el pelellón en Atenco, no obstante que de algunas no hay denuncia ni pruebas, son lanzadas al aire en cascada, que fueron dos días de incertidumbre y violencia brutal, han calentado y vuelto más denso el ambiente, tanto que algunos alertan al decir: ¿cuidado, se ven los mismos signos que fueron la chispa del 68? Falso. En 68 las condiciones políticas y sociales eran diferentes a lo que se vive hoy; la chispa fue un pleito, que nadie programó, entre estudiantes de secundaria, ahí en la Ciudadela. Lo de Texcoco fue el desalojo, de la banqueta del mercado municipal, de 8 vendedores ambulantes de flores, operación que el Frente de los Pueblos en Defensa de la Tierra, ¿tambièn de las flores?, conocía y que decidieron impedir, para lo que planearon, deliberadamente, la obstrucción de vías de comunicación y la resistencia a la policía, con ferocidad de bestias... a los machetes sumaron bombas molotov y piedras... ¿Con qué propósito?
El que la fuerza pública haya tenido que ir a despejar la vialidad, Texcoco-Lechería, y reestablecer la calma, no la exculpa de la actitud troglodita de algunos de sus elementos, y mandos, y menos de que hayan violado la integridad física de las personas y de haber causado daño en propiedad ajena. Pero para todo pleito se necesitan dos y si uno de los rijosos fue la policía, el otro lo fueron los famosos y conocidos internacionalmente macheteros, que también incurrieron en lesiones y en daño a la propiedad pública y privada y a terceros, que lejos están de agenciarse el derecho de haber encabezado una protesta, en lo general de los habitantes de Texcoco y en lo particular de los pobladores de Atenco, que nada tienen que ver con los floristas, poblado que pasa los 20 mil ciudadanos.
Los revoltosos apenas fueron unos 400 y eso siendo generosos en el cálculo y con la prueba de que muchos carnales provinieron de municipios y poblados cercanos al tristemente célebre Atenco... Asì que ¿chispa? No... ¿Casualidad? Menos... La pregunta del millón es ¿de qué se trata todo esto? Y de machacar en el riesgo de inestabilidad. En este asunto los atencos no tienen causa social y por lo mismo carecen de la simpatía y apoyo de las mayorías; lo mismo que el devaluado Marcos-0 y menos los cegehacheros, cecehacheros, panchovillas y todos los grupos más, identificados como provocadores, conflictivos y falsos luchadores, que disfrazan sus desordenes como causas nobles y justas en beneficio de los derechos de la ciudadanía, porque no hay mayor estorbo al desarrollo y progreso, que la cerrazón y la protesta llevada al extremo, que tiene como efecto el daño público y privado y preocupaciones, como hoy lo sufren mayorías inocentes.
En el 02, los atencos alcanzaron la fama al oponerse por la vía de la violencia al proyecto de la construcción del aeropuerto en Texcoco. El gobierno se tragó el señuelo de que aplicar la ley con determinación, desencadenaría una escalada de violencia de proporciones inimaginables y dio marcha atrás, dejando impunes los delitos y violaciones a la ley que cometieron los macheteros; decisión que lo hizo blanco de críticas y burlas. Así, un proyecto ambicioso, de desarrollo, que beneficiaría a esa zona de siempre marginada, asentada sobre tierras de escaso valor, y a otras de entidades vecinas, se derrumbó estrepitosamente. De ahí en adelante, el grupo tejió exitosa cadena de marchas y protestas de todo y por todo e impresionando con el golpeteo de sus machetes contra el piso, sacando graciosas chispitas
Ahora, 28 sujetos han quedado presos; entre ellos el líder Ignacio del Valle, por los delitos de secuestro y ataques a las vías generales de comunicación. 17 fueron liberados sin cargo y 144 saldrán bajo fianza. El pago de la fianza es sobre los 14 mil pesos, para cada uno... Costosa lección para gente pobre, que es la eterna pagana; víctima de abusos de la autoridad o de engaños de falsos líderes.
Los grupos de siempre, vagos, trabajadores que no trabajan y estudiantes que no estudian, teniendo la educación gratuita, han hecho movilizaciones y cierres de vías de comunicación en el DF, exigiendo la pronta liberación de todos los detenidos. Gritan sus argumentos y juran que son perseguidos políticos. Lo mismo dice el, errático, diputado Pablo Gómez... Y Marcos-0, placeado en la tv, amenazó, emocionando hasta el tuétano a sus cada vez menos fans, con no irse del DF en tanto no sea liberado el último de los macheteros... Gracias a Dios que decidió no llamar a sus tanques, tropas, aviones o buques.
Lo importante, que la sociedad no caiga en el garlito del manipuleo ni en las mentiras que se esparcen y observe con atención los hechos, que como en todo caso son lo elemental para la verdad. Las imágenes de la tv son elocuentes. Si se cometieron delitos, abusos y excesos, que se castigue a quienes los cometieron, de la parte que sean, sin dejar de lado que es inadmisible, que por apoyo a un puñado de atencos, pequeños grupos hagan del DF, una metrópoli de más de 8 millones, un caos.
La estabilidad no está en riesgo; la población exige la aplicación de la ley y que se garantice el Estado de derecho. En consecuencia, rechaza la violencia y no van ser los macheteros los que enciendan la chispa, que ni la pobreza, ni la desigualdad, ni el abuso de los ricos han podido estimular. La sociedad reprueba el proceder de los atencos, cegehacheros, cecehacheros, panchosvilla, Marcos-0 y todo tipo de grupos, marchas y protestas que alteren el orden; más cuando van acompañados de ataques a la propiedad pública y privada y contra la seguridad y tranquilidad de las personas... No es así ni por ahí... Tal vez, en lugar de violencia social, lo que se está escribiendo, es el último capítulo de lo que será historia de un brillante fracaso.
* Periodista.