LA FIESTA DEL ZORRO
Alfonso Valdivia Medina *
Todo aquello que nos inculcaron los maestros desde la primaria hasta la licenciatura, respecto al “Nacionalismo”, y el “Amor a la Patria”, de pronto es pisoteado, cuando a ojos de propios y extraños, el Presidente mexicano, ha manejado como una expresión de júbilo, el acuerdo tomado por la mayoría del Senado de los Estados Unidos de Norteamérica, para iniciar el proceso de legalización de mexicanos que han emigrado en calidad de ilegales.
Demás está señalar que este proceso de legalización, apenas es el principio de una serie de discusiones que han de darse en el núcleo de los políticos norteamericanos, y obvia el decir que están en todo su derecho de tomar decisiones, y cuanto civilizadamente se les pegue la gana de hacer en su país, con aquellos que ilegalmente cruzan sus fronteras. Pero que el Presidente de México aparte de hacer el más repugnante ridículo, quiera hacernos creer que él, tiene algo que ver, en el obvio beneficio de los ilegales inmigrantes que logran adquirir la ciudadanía norteamericana, dista mucho de la vergüenza que nos cubre a los mexicanos, por varias razones, como por ejemplo el tener que reconocer nuestra incapacidad y pobreza nacional, o aún y mejor dicho, la pobreza e incapacidad de todos, y cada uno de los traidores e incompetentes, que forman y conforman el cuerpo de gobierno de nuestro país, ya que con sus actos desleales y de mal gobierno, han obligado a millones de mexicanos a abandonar su patria, su familia y sus seres queridos, aún a sabiendas de que muchos han de morir en el intento, y que de muchos modos han de ser tratados con desprecio y/o menosprecio en aquél país.
Por eso es que los mexicanos debemos de condenar tales expresiones de “júbilo presidencial”, que sin duda caen en el exceso de ignorancia sincera, y estupidez concienzuda, como bien señalara Martin Luther King, más aún cuando emana del hombre que debería de pelear por los intereses y la dignidad de los mexicanos, y no regocijarse frente a esta tragedia nacional.
Y esto es un hecho delicado, en el que muchos coincidirán en que no solamente es justo culpar a este incompetente gobierno panista, sino a una serie de antecesores igual o peor de malos gobernantes, los que agrupados en un podrido partido priista, durante 70 años se dedicaron a robar y a favorecer la impunidad de todos sus correligionarios, en vez de dedicarse a tomar las medidas necesarias para que no hubiéramos llegado a esto, que nos denigra como nación. Priistas que por cierto hoy se encuentran incrustados en todos los actuales partidos políticos, aún y a sabiendas de los “líderes” de estos grupos. Líderes por supuesto, totalmente amorales, pues no es posible que no conocieran, o que no supieran de qué pata cojean estos connotados bandidos, ampliamente conocidos.
Pero si eso no fuese suficiente, pues bastaría recapacitar “un poquito” aunque se fuese medio bruto y despistado, como para no darse cuenta que, no es posible cambiar de principios filosóficos, ética y moral de un día a otro, excepto que se sea un sátrapa, capaz de transformarse de un enemigo del día de ayer, y volverse un correligionario vil y servil, de una ideología contraria, y es la única forma de entender esta especie de fuga atropellada que estamos conociendo entre tantos ex priistas “conversos”.
Tan grave es el asunto, que ni siquiera es necesario señalar los nombres y apellidos de todos estos sátrapas, pues sean hombres, mujeres y de otras tendencias, son conocidos y reconocidos por una ciudadanía que ha llegado al hartazgo y apatía generalizada.
Hartazgo y apatía, que no significa que no nos demos cuenta de las sucias intenciones que persiguen estos cínicos, pues todos sabemos que obedecen a querer seguir mamando del presupuesto y gozando de la impunidad que da el pertenecer a los partidos dominantes, más aún si es que logran colarse a cargos de representación popular.
Ante este tipo de situaciones, cualquiera podría preguntar cosas como aquellas de: ¿Será que no existen ciudadanos “no contaminados ni podridos” que puedan y que deseen ingresar a ocupar posiciones dignas y honorables, en esos partidos políticos que de pronto han cobrado una cierta fuerza, basada esta fuerza indudablemente en el hartazgo social y en el desprestigio de tantos viejos y conocidos ladrones y corruptos?
Cabe aclarar entre otros puntos, que precisamente el hartazgo de la sociedad, es parte de esa apatía y repudio que se tiene a esta especie de “galería” de ladrones y sinvergüenzas que se exponen sexenalmente, y aunque algunos han repetido su paso por esta especie de pasarela, no cabe duda que dependiendo del partido que logre el triunfo, como ya lo hemos visto y vivido, pues los próximos partidos no estarán exentos de ir formando su catálogo de ladrones, salvo que no votemos por ninguno de ellos y nos manifestemos tachando toda la hoja, como único mecanismo de protesta nacional, y vamos viendo si esto tiene alguna repercusión, en lugar de andar manifestándonos de formas intrascendentes y ridículas, que parecen no hacer mella para lograr cambios verdaderos en el fondo y la forma de gobernarnos.
Esto es, imagínese usted, o pregúntese usted mismo/a, si es que podrán observarse cambios, si los que se están infiltrando y los que están aceptando a lo peor y más comprobada escoria, de pronto y porque cambiaron de partido y de jefe, ya se van a transformar en ciudadanos honorables. ¡Sí Chucha, tus calzonzotes!, diría mi madre, que ya disfruta de la quietud eterna.
Como contraparte, pues es obvio que, votemos o no votemos, y tachemos toda la hoja como mecanismo de protesta, o no, de todos modos las cosas van a seguir igual, y esto es la parte más triste de nuestras verdades nacionales. Esta es la parte dolorosa, esta es nuestra única realidad, y nuestra lamentabilisisérrima verdad, ya que hagamos lo que hagamos, las cosas no estarán cambiando, si no es que de alguna forma damos inicio a una cruzada de consientización nacional, pero verdadera, auténtica y sobre todo alejada del discurso demagógico y embaucador de nuestros actuales políticos. Entonces una vez más, y aunque esto sea como andar arando en el desierto, si usted comparte estas visiones, saque dos copias de estos escritos y entréguelos a dos amigos, y hagamos una verdadera cadena nacional, agregando sus propios puntos de coincidencia, y ya veremos que sucede. Y si de pura casualidad es de los beneficiados del corrupto sistema, pues ojalá y por lo menos, sienta vergüenza de ser lo que es, y cambie antes de morir.
Pero no es todo, lo importante y lo trascendente de señalar (a mi juicio), es que ahora que ya se han definido las probabilidades del triunfo de sólo dos partidos, los priistas se han dado a tratar de ganar un lugarcito como sea y a donde sea, porque todo parece apuntar a que están llegando a su caída final, y por lo tanto a su extinción, aunque todavía existan reductos que se defiendan a capa y espada. Pero otros 6 años alejados del poder presidencial, no los aguantan, ni yendo a bailar a “Chalma”
Claro que esto va a depender de quién gane las próximas elecciones, pues si gana el perredista, indudablemente veremos una refundación de los viejos, gastados e inconfundibles ladrones. Y la explicación es muy simple y muy llana, el perredismo está conformado por mayorías ex priistas, que han de volver a buscar este renacimiento, a como dé lugar, excepto que se fajara los pantalones su también renovado expriista AMLO, y asestara un golpe mortal al dragón o hidra de mil cabezas que tanto le apoya, pero todo apunta a que hay tolerancia y hasta un cierto regocijo de ver como es que los antiguos orgullosos, prepotentes y patanes priistas, que hoy se cubren con zaleas de demócratas arrepentidos, se doblan, inclinan y arrastran, a sabiendas de que podrán hacer lo que quieran, como ya han dado muestras, ante el nuevo-viejo mandamás, que gusta de tolerar y encubrir el pasado tortuoso de los que a él se adhieren, o por lo menos se queda calladito y fingiendo demencia de tantos traidores que le rodean, por los obvios intereses que le representan, y por los grupos que atraen estos vivales.
Expriistas hiperconnotados, acostumbrados a aspirar los perfumes del poder, pero no solamente acostumbrados, sino “adictos” como otros drog-adictos y por lo mismo enfermos de pulular en el poder político, aunque AMLO diga, grite y vocifere que serán tratados igual a los ciudadanos comunes y corrientes, y que hasta pagarán impuestos, y no gozarán de prebenda alguna. Pregunto con toda sinceridad y desde lo más honesto de mi conciencia: ¿Estará CONCIENTE, (en sus cabales) el aspirante perredista, como para no darse cuenta de lo que sus palabras representan ante la ciudadanía, más aún a sabiendas y conociendo a la clase de cucarachas que le rodean? O de plano ya se está creyendo y pensando aquello de que: “Con su ejemplo redimirá a los fariseos”. ¡Jesús de Veracruz!, agárranos confesados, porque si éste ya se cree y se siente en verdad el nuevo Mesías, pues ¡sálvese el que pueda!
Por el lado de los panistas, pues tampoco cantan mal “las rancheras”, como ya lo han demostrado, pues también se sabe que están aceptando a los mismos y tan rancios expriistas, que de pronto se dieron cuenta de que, los panistas son los “buenos”, y hasta pue´que sí, comparados con ellos. Pues aunque de los albiazules ya se habla de tráfico de influencias en negocillos familiares, toallagates, puntas diamantinas, etc., etc., pues estos palidecen frente a los ladrones de gran escala que han sido los priistas.
Así que “Jelipe”, deberá de quitarse de encima además de a la “pareja presidencial”, y el resto de la “familia presupuestal”, a todos aquellos que subrepticiamente se le están acercando, porque también existe la posibilidad de que él, sea el bueno. Pero por favor señor “Jelipillo”, no se deje convencer de las buenas intenciones encubiertas de aquellos viejos lobos de mar, de tierra y hasta por los súcubos e íncubos hijos paridos en el averno, por el gnomo tenebroso, porque en verdad son unos acomodaticios, y finalmente una escoria, y ojalá que usted no se haga presa de expriistas deshonestos, como le está pasando a San-són-so, que toda la basura está recogiendo.
Por todo esto sería conveniente detenernos a analizar un poco, aunque ya esté presente el mundial “panbolero y estupidizador de las masas”, en qué es lo que queremos, cómo lo queremos y cuánto lo queremos, para empezar a luchar y tratar de conseguirlo.
Finalmente me encantaría enviar un mensaje a los aspirantes a la silla presidencial. POR FAVOR NO SE DEJEN DENIGRAR por los entrevistadores/as de radio y televisión, que los tratan como si fueran ustedes retrasados mentales, pues los ridiculizan y los exponen, pretendiendo orillarlos a acatar determinados cartabones de lo que presume ser la “televicracia”, en la cual, cualquier débil mental, o de menos “border line”, disfruta de callarlos, enfrentarlos, exprimirlos y torturarlos, porque se sienten con el “poder que otorga la televisión”. Entonces no se dejen y compórtense como lo que pueden llegar a ser, y si de plano no pueden, porque les faltan tamaños, valor y capacidad, pues no asistan, pero no permitan que cualquier ridícula protagónica histérica, y otros limitados manejadorcillos de noticieros, los denigren como si no valieran nada.
Dr. Alfonso Valdivia Medina, dispuesto a dar consejos gratuitos, a aquellos que se sientan perdidos, desesperados, y abiertamente... Desahuciados, pero no se dejen, no le saquen, y cuando lleguen, pues eliminen a las ratas que son portadoras de la peste.
* Médico mexicano.