México


ME QUEDÉ CON LAS GANAS, TÚ BIEN SABES DE QUÉ


Alfonso Valdivia Medina *

Quien vive entre los deleites y los vicios ha de expiarlos
luego con la humillación y la miseria. Johann Christoph von Schiller.

Después de haber pasado 6 años entre los gozos que produce la presidencia de México, y de casi cualquier país en el mundo, resultó severamente humillado el presidente Vicente Fox Quezada, ya que aunque llegó acompañado de un comité de escogidos y más o menos medio influyentes acompañantes, pues resulta que no le permitieron presentar su último (de suerte) informe presidencial, dijéramos: “Como dios manda”.

Cabe recordar que este presidente rompió todos los protocolos establecidos por sus antecesores, pues lo mismo asistió a eventos internacionales perfectamente mal vestido con sus bototas de charol en el atuendo del esmoquin, que haber iniciado su primer informe presidencial con aquél tan socarrón saludo inicial que dijo: “Hola Ana Cristina, Vicente, Paulina y Rodrigo”, sus hijos adoptivos, que además de haber sido de pésimo gusto, provocó el disgusto de millones de mexicanos que fueron mandados olímpicamente a “mingar a su chadre”, y no es que estuviéramos esperando que nos saludara a cada uno, pero el detalle en particular fue chocante, mamuco y de muchas formas prepotente, y no tan sólo fueron esos hechos lejanos, sino además el haber hablado de una “pareja presidencial”, bastante dispareja, así como haber permitido que los hijastros e hijos de su respectiva esposa, doña Martha, se hicieran chorro-multimillonarios al amparo de negocios de dudosa honestidad, y eso y mil tonterías y pifias más cometidas por él solo y su triste y grandulona figura. Y sin embargo todo eso no fue lo peor, aunque cuenta en forma importante obviamente, ya que lo peor fue haber permitido y de muchos modos alentado la polarización y división del país, que es el más grave de los problemas, creados, generados y gestados por este imperfecto personaje.

Por supuesto que sabemos y reconocemos que el Fox tiene sus seguidores, sus admiradores y obviamente sus “lametraserote”, del mismo modo que tiene una similar cantidad de mexicanos que le odian, le detestan, lo aborrecen y lo vomitan, tal y como quedó demostrado en las pasadas elecciones, en donde el pueblo emitió sus preferencias, tanto por los priistas, como por los perredistas, que en conjunto, superan a los “fans” panistas, pero eso es otra cosa, ya que lo importante y trascendente queda palpado en la polarización que existe en este país, de la cual es conveniente insistir en la parte de culpa que le toca, le guste o no le guste a él, y panistas que le acompañan.

Mexicanos que además han empezado a manifestar sus desacuerdos en las llamadas instituciones mexicanas, de la que tanto se cuelgan los panistas. Instituciones que de todo el mundo es sabido, que son dirigidas con las pan-panatas que este sexenio designó el presidente, como le ha correspondido desde siempre al presidente en turno. Y cabe mencionar que “en el principio” de la administración foxista, se pensó en que tales instituciones cambiarían de fondo y forma, pero que al final y finalmente resultaron la misma gata revolcada en lodo, pero ahora además revolcada en caca.

Por supuesto que esto no es nuevo, salvo lo de la caca, porque desde siempre y siempre, todas y cada una de las presumidas “instituciones”, han sido la peor porquería que detenta el poder de incondicionales, ladrones, sinvergüenzas, homosexuales, pervertidos y pervertidas, abusadores y abusadoras, pero ahora panistas. Y espero que quede absolutamente claro que cuando fueron priistas, eran la misma melcocha, y que, cuando por ejemplo las delegaciones pasaron a manos de los perredistas, la misma porquería.

Así que en verdad que no es justificable que el ahora presidente saliente, presuma de institucional, ya que las instituciones en mi querido México, apestan a sangre, sudor, lágrimas, caca, semen, vomitadas y otras tantas inmundicias, invariablemente obscuras y podridas. Y ejemplos surgen a lo largo y ancho de nuestra corrompida patria, que es parte del legado histórico que nos han heredado los priistas, y todos los oportunistas que pretenden vestirse con la deshilachada democracia a la mexicana. Y si alguna duda le cabe, le surge o le asalta a cualquier mexicano acerca de estas nefastas verdades, pues acudan a cualquier institución mexicana (LA QUE SEA), y ya verán si miento. Así que señor Fox, no se comporte ni se apoye torpemente en lo más deleznable de nuestro país, porque va a salir perdiendo, todavía más, de lo que ya ha perdido, que en verdad no es poca cosa, pues lo único que le ha de quedar, es el juicio histórico, claro está, más sus negocitos de zapaterías, sus ranchotes, la ropa de Marthita, sus toallotas, y, y, y los subrepticios bienes logrados por sus hijastros, que finalmente son solamente dinero mal habido y malhadado, pero sobre todo muy, pero muy, y muy retequemuy maldecido por el pueblo mexicano, a lo cual me adhiero indudablemente.

Entonces señor presidente, ya mejor retírese y haga como que no hace nada de aquí a que entregue la presidencia, porque cada que intenta alguna novedad, y como buen ranchero que es, pues le sale el tiro por la culata. Conste que dije “culata” cu-la-ta y no otra cosa, porque los lectores de inmediato se dan a suponer palabras que, ni remotamente me atrevería a señalar en el entorno de su persona tan grandota.

Bueno, eso de entregar la presidencia, es un decir, porque si estos necios perredistas insisten en seguir bloqueando su entrada a la cámara de diputados, lo único que le queda es elegir algún otro sitio, que no es conveniente divulgar, porque si lo divulga, capaz que se le aparece el chamuco con todo y perredistas, y le echan a perder la fiestecita de nueva cuenta. Entonces vea usted que su próximo evento, lo tendrá que hacer casi, casi “a salto de mata”, que es lo que acostumbran aquellos que infringen, menosprecian y patean las leyes mexicanas.

Por cierto que en verdad no sé a quién de sus asesores se le ocurrió la puntada de agregar francotiradores en este su supuesto informe presidencial final, pero que mala onda, que mal gusto, que poca y repoca, y que no se pasen de imbéciles sus asesores, ya que iniciar una matanza, a como están las cosas en el país, es cosa de locos, y espero que la cordura sobrepase sus temores, porque es absolutamente vergonzoso y vergonzante el saber que existieron tales por cuales francotiradores, dignos precisamente del más obtuso y cuadrado fascista, que espero que no sea usted.

Y como en verdad nadie tiene ni la más remota idea de lo que va a suceder en estos próximos días, ni el curso que han de tomar las decisiones que usted tenga a mal o a medio mal, porque a bien, no serán, según lo que ahora ya le conocemos, pues encomiéndese al santo y dios de su preferencia, y que dios nos agarre a los más posibles confesados, porque este tiempo anuncia tormentas, remolinos, temblores, tsunamis y otras cuantas desgracias, ya que usted no ha dado ni la más mínima señal de saber cómo frenar el divisionismo, la polarización, ni la violencia que se avecinan. Claro que se me ocurre que usted con su enorme influencia disponga que se abran todas las casillas de las pasadas elecciones, y “pueque”, pueque significa puede que, y entonces puede ser que con una acción semejante o parecida, logre usted con su infinita influencia y poder, que las aguas recobren sus niveles, reine de nueva cuenta la paz y la serenidad, y quizás hasta el diálogo que exigen los revoltosos perredistas, que con razón o sin razón, se saben y se sienten robados, defraudados y eliminados. Y que conste para que no obste, que de ninguna manera coincido con esta runfla de alborotadores, ya que aún en el caso aislado de Andrés Manuel López Obrador fuese una buena persona, que tengo mis serias dudas insisto, el sería como una gota de buena voluntad en un océano de maldades, oportunistas, ladrones, prostitutas, meretrices y toda suerte de agitadores de mala nota.

Quizás esto, si es que de pura caca-sualidad pudiera llegar a sus oídos, sería la única alternativa que creo posible para frenar esta escalada de violencia que tiene atrapada a la mitad de la ciudadanía, que se encuentra además enfrentada a otra mitad irritada, intolerante, creída y frecuentemente cretina, amén de ladrona, abusiva, obtusa, necia, y en exceso estupidizada por el seudo triunfo panista, aunque usted y sus correligionarios sean de otra opinión.

Las cosas no son fáciles, huelga decirlo, pero no veo muchas alternativas, ni creo que usted nos esté preparando otra salida, que no sea el uso de la fuerza, pues como ya le comenté, apoyarse en institucionalidad e instituciones desprestigiadas y corruptas, no es ni será la mejor estrategia, ni el mejor discurso, ni la mejor salida, por más que le aconsejen y asesoren la bola de imbéciles que le arrimaron sus ya lejanos “headhunters” que finalmente han servido para lo que sirve lo que se unta al queso.

Por supuesto que otro error garrafal y que es por donde parece que usted se está metiendo, es con los sátrapas, mantenidos, vividores y holgazanes religiosos, pero si es por ese lado, pues tampoco creo que funcione esa estrategia, que suena a inhalación de mariguana, sin exhalación alguna, por ningún orificio natural, que es todavía más grave y complicado.

Y si por alguna razón, lograra usted que las aguas se aquietaran, sin generar violencia, me sorprendería quizás por primera vez, de los alcances que nunca le vislumbre como estadista, como presidente, ni como líder siquiera segundón. Y esto por supuesto es sólo una humilde opinión, pero cada vez más millones y millones de mexicanos, descubren y se adhieren a esta especie de mini pensamientos.

Y ustedes señores perredistas, tampoco crean que nos engañan con su patraña de “movimiento de resistencia civil pacífico”, excepto que se estén refiriendo a la cerveza pacífico, que es a lo que apesta su grupo de acomodaticios expriistas y toda clase de oportunistas de no hacer y recibir, porque creen que se lo merecen, pero esto no es verdad, ni será, mientras sigan enrolando a tantos y tantas meretrices y mercenarios de nona categoría, con salvedad de dos, quizás tres, que escapan a esta auténtica clasificación apegada a una verdad innegable.

Así que señor Fox, pues con la pena, pero le faltó decir adiós a Ana Cristina, Vicente, Paulina y Rodrigo en su despedida y desde la Cámara de Diputados, porque yo sé y todos sabemos que usted se quedó con las ganas, aunque diga, vocifere y grite en cadena nacional, que no se sintió usted humillado. Acepte, y no haga tanto aspaviento, y todos en paz. Tan, tan.

Dr. Alfonso Valdivia Medina, que no la ve pelona, pero tampoco peluda. ¡Ay Dios!

* Médico mexicano.

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