México-Estados Unidos


EL MURO FRONTERIZO


Alfonso Valdivia Medina *

Leí que éramos iguales asegún la Constitución,
la sociedad sin clases la creí, pero ya vió que no.
El jicote aguamielero de Francisco Gabilondo Soler "Cri.cri".

Pareciera ser que existe la firme decisión de los vecinos del norte, de construir el tan mentado muro que ha de dividir aún más a los dos países, como si no fuera poco el desprecio y malos tratos que le dan a los mexicanos que acuden a esas tierras en busca de mejores trabajos, o aún mejor dicho, de trabajos en los que se les pague mucho más de lo que se les pagaría en México por similares trabajos, como causa directa de las desvergüenzas e inmoralidades de los indignos políticos mexicanos, que nunca, o muy poco, o muy poca han tenido, como para preocuparse por evitar esas penurias que padecen los connacionales que se aventuran a pasar desde nuestro país, hacia el de los poderosos (económicamente) gringos.

Todavía el presidente actual, Vicente Fox, al igual que muy contables, conocidos e indignos presidentes que le han antecedido, se conforman con tratar de evitar que a los mexicanos ilegales, los mal traten, los apaleen, los denigren, y en ocasiones los maten, hasta donde la decencia de cualquier ciudadano de un mundo congruente y decente, debería de sentir asco. Pero les preocupa, y quizás hasta les ha ocupado a los presidentes mexicanos, debido a que no quieren que se extinga el ingreso de dólares americanos que envían a sus familiares los ilegales, ya que finalmente han de resultar en los beneficios que recibirán los ladrones gobernantes. Y sólo que sea por esto, es que quizás existe ese dejo de preocupación, pues es la segunda fuente de ingreso nacional.

Y no era para menos lo que se le vislumbró desde que asumió la presidencia al actual presidente, ya que con su concepto del "changarro changarrero", y del vocho (usado, o de segunda, 3a o 4a mano obviamente) es lo que les deseaba a sus gobernados, como única alternativa de subsistencia. Pero en fin, insisto en señalar que ni ha sido el primero, y tal parece que no será el último, si es que la política secuencial continúa con la misma mentalidad, que indudablemente fue la misma de los corruptos priistas.

Pero como no iba a ser la misma, si la moral que ha imperado en nuestro país, ha sido la del abuso, el nepotismo, el robo, el saqueo, y otras atrocidades, unidas a ridículos programas de "apoyo" que desde siempre han sido un insulto a la miseria de los millones y millones de desposeídos y casi muertos de hambre "mexicanitus vulgaris curious".

Por todo esto es que debería de existir algo así como un "replanteamiento" de las relaciones que existen entre los mexicanos de indudable clasificación de inferioridad social, en comparación con los gueros de ojos azules y verdes, claro está, más los ciudadanos de Meminesco color, y así lo digo, pa´que no se sientan agredidos los no güeros, porque si eso sucede, nos la pueden hacer de tos, como ha sido su costumbre, más ahora que los líderes religiosos de gabachilandia, se sienten con derechos divinos de reclamar "cuanto se les venga en gana", nomás porque aquí no hay quien tenga los pantalones para siquiera intentar contradecirles en nada, absolutamente en nada de nada. ¡Qué pena caramba!

¡Ah, pero eso sí!, reuniones interparlamentarias de senadores, diputados y otros mercachifles políticos a la mexicana, pues no han de faltar, pues hay que gastar a lo "tonto", manque sea pa´que se vea que los mexicanos estamos presentes. ¡Eso sí, que sí!... ¡Ay dios!, bueno esto es una forma de decir las cosas, porque si es que algunos todavía se tragan eso de las presencias divinas, que tampoco se han preocupado, ni mucho menos ocupado de que esas diferencias, no existan, pues con gobiernos seudo derechistas y muy, pero muy retequemuy, "religiosistas y yunqueros", las cosas han de ser… como dios manda, según ellos, creo.

Y por supuesto que los mexicanos debemos alzar la voz, y solicitar que el gobierno mexicano, si es que todavía puede tener un mínimo de dignidad, también levante un muro de nuestro lado, para protegernos de que no ingresen los malos norteamericanos, como aquellos y aquellas que nada más ingresan al país a emborracharse y a contagiarnos de sus enfermedades, dadas sus irrefrenables libertades y libertinajes, de todos conocidas, sobre todo en las zonas fronterizas.

Es evidente que me gana el coraje y la "muina" pero por lo menos en mis venas no corre el atole, como tal parece que les sucede a los políticos responsables de generar verdaderos trabajos y desarrollo de oportunidades, que aquí más bien son oportunistas, con la pena y de paso sea dicho.

Así que ya enterados los mexicanos y las mexicanas, que así señalados hasta parece que son de tipos diferentes y sexistas, pues deberemos exigir y propugnar, pero también colaborar en la medida de nuestras posibilidades, para que estos actos sean erradicados en forma lenta y progresiva, pero con carácter de irreversibles. Exigiendo, eso sí, que los encargados de pelearse las comisiones en forma rabiosa, desmedida y desmesurada, (por los beneficios mezquinos que les representan), aunado a los directivos de la política nacional, se hagan responsables en lo que a ellos compete.

Y nótese que esto no es una incitación a la violencia, sino más bien una invitación a la reflexión, a la mesura y a la concordia de mexicanos con mexicanos, dondequiera que se encuentren, y donde quiera que nos encontremos.

Las causas que originan estas divergencias, estaría de más señalarlas una y mil veces más, ya que lo importante y la esencia, precisamente radican en el pensamiento y en el replantear lo que queremos a corto, mediano y largo plazo, para que evitemos las fugas de trabajadores, las fugas de cerebros, y las tocatas y fugas en Mi mayor, de aquello que es lo deseable para nosotros y nuestros hijos.

Insistiendo en señalar que deberían de existir "voces de conciencia" para aquellos que tienen oídos sordos, y aparatos de visión diurna, vespertina y nocturna, para aquellos que fingen ceguera temporal, como sucedía en la novela Ensayo sobre la ceguera, del premio Nobel de literatura, José Saramago. Para lo cual sería conveniente que se implante alguna ley que evite que las y los políticos, usen lentes que obscurezcan y minimicen lo que en sus ojos deberían de ser claridades. Así que si es por eso, pues también que se evite que utilicen vehículos con vidrios polarizados, que tan sólo les permiten polarizarse en sus incapacidades y mezquindades, y parece que nos les permiten ver las realidades de las necesidades nacionales, con toda la claridad y transparencia requeridas.

Y eso por un lado, ya que por el otro, deberíamos de insistir en buscar mecanismos para que el pueblo elimine en forma no violenta, a través del voto ciudadano, a aquellos que únicamente gustan de sentirse amparados en el poder temporal que les otorga la politiquería barata, y acabar con partidos disfrazados de democracia, de ecologistas, de supuestas acciones nacionales y de revolucionarios que no participaron en la revolución.

Esto es, un verdadero replanteamiento de la política nacional, con dirigentes que demuestren conciente y concienzudamente, verdaderas aspiraciones de servicio y de servidor público, y así acabar con compadrazgos, cochupos, arreglos en lo obscurito, prebendas, concertacesiones, y otras maledicencias que caracterizan a la clase política, y no digo ni señalo a "nuestra" clase política, porque ni remotamente ha sido nuestra.

Por supuesto que otra alternativa, sería el vender el país, su petróleo, su producto interno brutus, la producción, las gentes pensantes, las gentes trabajadoras y todo lo que genere este país, a los vecinos del norte, o a cualquier otro grupo empresario europeo, chino o taiwanés, pero eso indudablemente acabaría con nuestro amado terruño, con nuestro glorioso pasado histórico, y con todo vestigio de nacionalismo.

Claro que esto puede parecer sospechoso e incluso tendencioso, pero la pregunta sería: ¿Cómo le hacen los países que compran a los países vendibles, como para que los obliguen a estar sometidos o endeudados de por vida y en forma generacional, sin que los compradores sientan pena o vergüenza internacional?, la verdad no lo sé, pero es cosa de ir investigando, y si como dice la canción: con el tiempo y un ganchito, ha de resecarse el mar, pues con el tiempo vamos generando una visión diferente, con la obvia intentona de recuperar el país.

Entonces, pues manos a la obra, y así como para empezar, hagamos un muro aunque sea de basura, para que se mosqueen los díscolos norteamericanos, y por lo menos seguir incrementando la repugnancia que sienten hacia nuestros mexicanos, cuando no les hacen falta los servicios que prestan las manos que les siembran, les construyen y hasta les limpian, de todo aquello que ellos creen indigno de las manitas blancas y obscuritas.

Y también exijamos que se dicten y se conozcan abiertamente las intenciones de la agenda nacional, para que todas las visitas que hace nuestro gobierno a otros gobiernos, lleven propuestas y objetivos, no sólo de dignidad, ya que todos los presidentes mexicanos, y todos los gobernadores y parlamentarios, se han prestado a usos y costumbres de la "rechifosca mosca", sin ningún beneficio, pero que además permiten el llevar a pasear a una bola de inútiles, que tan sólo aumentan los gastos de tales "visitas oficiales". ¿O no es así?

Por todo esto, les insistiremos a aquellos que se han autoproclamado "los vigilantes del próximo gobierno" que sirvan para eso exclusivamente, que no es poca cosa, en vez de andar bloqueando calles y lesionando los intereses de la "otra ciudadanía" que ni es partidaria, ni correligionaria de los revoltosos, y si víctima de esas pasiones coléricas. Pues recuerden que aunque hayan perdido la presidencia, la fuerza que tienen, reside precisamente en su inexistencia presidencial, apegándome a las ideas del enorme humanista, Humberto Eco.

Así que ya enterados, no hay camino de reversa mami, y todos juntos pujemos hacia delante, para evitar que nos desprecien y señalen con ese muro que será peor que el mortífero y ahora extinto "Muro de Berlín", porque los mexicanos no gustamos de dar pena a nadie, si es que podemos conseguir lo "suficiente", como para no andar buscando por allá, lo que nuestros gobiernos nos han negado acá. Claro que aclaro, que si las cosas no han de cambiar, pues seguiremos "ad infinitum" atravesando por cloacas y túneles inmundos e ilegales, tratando de arrimarles a los nuestros, al precio que sea, lo que debería ser un derecho, que es el derecho a una vida modesta, pero honorable, y no como la de los inmorales políticos, que hasta parece que son productos de la generación espontánea, porque a veces no sólo parece, sino que se les nota que no tuvieron, lo que todos ya sabemos, así que ni se ofendan, o por lo menos traten de cambiar.

Dr. Alfonso Valdivia Medina, antimuros mamucos y vergonzosos, y defensor de los… de los… de los mexicanos pobretones pues, aunque algunos se sientan seudogringuchos.

* Médico mexicano.

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