México


ASUNTO MENOR


Fernando González Mora *

Finalmente, cumpliendo con el inexorable paso del tiempo, -en lo que los políticos no tienen poder- el Año Viejo-06 se fue, -llevándose al sexenio-, dejando como testimonio el haber sido el tiempo más cargado de escándalos políticos y de desencanto para la sociedad, de que se tenga memoria, ya que durante su curso, la política logró sus niveles máximos de poder y de beneficios económicos, mismos que se dilapidaron en campañas políticas largas y con más de lo mismo, sin el contenido para recobrar el empleo, la seguridad y de cómo marchar hacia el desarrollo; y en promociones partidistas fastidiosas, en las que lucieron los rostros de los mismos, del ayer, del atraso y del fracaso...Se mantiene la condición de una política ajena a la realidad, que se aferra a sus vicios y costumbres, que le impiden ver y escuchar las cuestiones y demandas que interesan a los electores y a la sociedad en general.

Todos recuerdan, el caso de los portafolios cargados de billetes, -de destino ignorado-...la movilización contra el desafuero de AMLO, -lucha que fue tan tremenda como inútil-, que tuvo a la sociedad en vilo, relegando asuntos como transporte, vialidad e inseguridad, -que son una ofensa nacional- o el drama que viven millones de niños menores de 5 años víctimas de la desnutrición. AMLO ya en campaña por la Presidencia enarboló la bandera en favor de los pobres y contra la miseria...y el ardoroso debate por el muro de la vergüenza, al que se le echó todo para exigir respeto del gobierno de EU hacia los inmigrantes, pero no, el que México respete a sus connacionales y les brinde empleo y seguridad social.. y qué decir de la falta de voluntad política de los partidos de oposición y de los senadores y diputados para lograr acuerdos para la modernidad y asegurarle un futuro a la nación...y el escándalo postelectoral...¡5 meses de confusión, daños y temor durante los cuales la ley y el respeto a terceros se violó a diario!...y el que Oaxaca haya estado bajo las llamas del desorden y de la violación a la ley...y los asesinatos de mujeres, narcomenudeo, desaparición de niños y secuestros; ni una disculpa, menos una lágrima...¡Aunque usted no lo crea..!.

Los mexicanos, de origen, venimos de una política, cultura y sociedad antidemocrática; de ahí, es posible que los políticos hayan desarrollado esa innata habilidad para no ver la realidad y no escuchar las voces de reclamo del pueblo. Por tal, lo importante para ellos es la grilla, el poder, los intereses de grupo y las ambiciones personales, por lo que, por qué debería interesarles lo acontecido a dos amigos, que el pasado 23 de diciembre, perdieran a un ser querido, suceso que de natural, se volvió todo un calvario, empezando porque no había quién expidiera el certificado de defunción, lo que propició que apareciera toda una gama de personajes, que fueron de supuestos funcionarios a coyotes de fina piel, cuyos buenos oficios danzaban en torno a consabida billetiza, para arreglar el asunto, sobre el que estaba el velado riesgo, -en contrario-, de que podrían parar con todo y cuerpo ante el MP y pasar ahí la Noche Buena...algo que sale de toda lógica o suposición, Y este manojo que es parte de toda una realidad además de drama, no le interesa a nadie y menos a la clase política, dedicada en cuerpo y alma y a tiempo completo, a construir su futuro y el de su raza y a los asuntos de mayor envergadura que, desde su entender reclaman su atención, lo que reafirman, desparramando declaraciones sobre todo lo que se les ocurra, con su toque de populismo en la defensa de los intereses de los pobres...Ni la burla perdonan.

Este asunto menor, sufrido por dos personas,-y sus familias-, es una ínfima parte de una serie de asuntos menores que han estado, desde décadas sepultados por la política voraz e insensible, que ha hecho el centro del pulso y de la vida de la nación...Pero, ciertamente, qué peso político y social, -o de importancia, de justicia-, puede tener el que dos ciudadanos enfrentaran un problema surrealista, por un certificado de defunción...Pobre de Bretón, inventor de éste género literario...

Como cuestiones de asunto menor, está la falta de un programa nacional de desarrollo y de que la educación cumpla con la formación de profesionistas eficientes, que se integren a la producción para el desarrollo del país. Desarrollo y progreso son temas de los cuales, todos los políticos hablan desde hace décadas, pero a los que nadie ha tenido ni la decisión ni la voluntad para meterle mano y enmendarlos.

Todas las necesidades, urgencias de la nación y demandas de la sociedad, son asunto menor. Cada grupo o partido, -reflejado en la inacción de las Cámaras-,tira por sus intereses de poder y de sus privilegios financieros, que por ley se les conceden injustamente, sin manifestar piedad alguna, porque sus representados integran una masa desesperada de pobres, faltos de preparación, desempleados y sin horizonte alguno de posible mejoría.

Si el problema de los ilegales data de hace varias décadas, lo mismo acontece con las reformas, -de Estado, energética, educativa, fiscal, electoral, laboral, etc.-, que se dice son urgentes para hacer de México una nación moderna y que tenga la posibilidad de que se monte sobre los rieles del desarrollo, para que todos los mexicanos, por igual, tengan acceso a una mejor forma de vida y que por lo mismo demanda de un programa intenso de infraestructura, que apuntalaría particularmente una de las actividades prioritarias como es el turismo...Recientemente una revista publicó un artículo sobre la ciudad de Ho Chi Minh, -1975, en memoria del revolucionario y líder socialista- antigua Saigón, escenario de la guerra de Indochina y luego de la guerra de Vietnam.. Decía el autor: es una ciudad moderna y limpia...De la ciudad de México ¿podría decirse que es moderna y limpia. O moderna. O limpia?. De la joya de la corona, Cancún, podría decirse, ¿que es una ciudad-balneario moderna y limpia?. Seamos honestos. La modernidad es algo que ha estado alejado de México, porque los políticos así lo han querido. El México deficiente y mal hecho les proporciona beneficios sobradamente generosos...políticos, gobernantes, partidos, senadores, diputados, magistrados, son millonarios, inmensamente ricos...así, que para qué cambiar y para que distraerse de la grilla -y ocuparse de asuntos menores.

Antes de Navidad los señores legisladores, inesperadamente y contrario a lo que se esperaba y luego de maratónicas horas de trabajo, aprobaron la cuestión de la talega de los dineros, quitándole aquí y poniéndole allá, como ha sido costumbre cada año, sin llegar a las soluciones para la igualdad y justicia social. Pero vea usted, pasados los días, no hay nadie que extrañe y menos que lamente, la ausencia de los esforzados padres de la patria...¡Qué calma sin políticos...!

* Periodista.

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