EL NEOLIBERALISMO ESPAÑOL
Oswaldo Roses *
Una política social no tiene su máxima atención en que se enriquezcan unas entidades o instituciones económicas -como ocurre en el puro neoliberalismo-, sino que ésas estén supeditadas a permitir que se cumplan unos mínimos o prioritarios derechos sociales -individuo por individuo-.
Así, que la economía española la protagonicen unas grandes multinacionales sólo sujetas al "mercado libre" mientras que todos los que trabajan de verdad soportan unas severas medidas fiscales conseguirá dinero y dinero, sobre todo para la institución de nación, para su imagen, no para la mayoría.
Teniendo en cuenta que esa liberación de tales empresas en concreto incita a la explotación -no están para lo contrario, es decir no están para no acumular más y más beneficios- con la búsqueda de mano de obra barata o recurriendo al contrato-basura o al despido libre y, además, a la competencia desleal, a eliminar o a desfavorecer a la pequeña empresa. Sin olvidar la gran especulación financiera como la inmobiliaria que esquilma lo que muchos han sudado sólo por la adquisición de un bien imprescindible o primordial, y se hace de forma "legal", con el consentimiento gobernativo.
Como consecuencia de la desenfrenada huida hacia una rentabilidad y hacia un "déficit cero" se descuida la sanidad, las pensiones de 300 euros, la educación, la investigación, etc., o todo lo que tiene que ver con la calidad de vida, incluida la familia y su natalidad -¿cómo va a tener hijos si está adeudada y la educación le cuesta un riñón?-. Y es que el neoliberalismo deja rienda suelta a la especulación de precios, de fusión de sociedades económicas, de unificar poderes, por la usura en suma, porque todos agranden sus rentabilidades.
Mucho más: A la política neoliberal le gusta concebir internacionalmente los ejes del bien y del mal y, por ello, gastar mucho dinero público en armarse hasta los dientes; o alentar su instinto proteccionista -de sus explotaciones- que no es otra cosa que "prepararse para el ataque" o despertar constantemente el instinto de agresión o de ataque -en EU ya se lo inculcan hasta en los niños-.
Por si alguno no lo sabe, también en ese tipo de política casada hipócritamente con un reaccionario neocristianismo se vejan o se prohiben libertades: las de los homosexuales para casarse o para ser sacerdotes -a la mujer siempre-, las de la investigación científica para curar enfermedades, o la libertad de sobrevivir, etc.
Porque el neoliberalismo procede "con pies de barro" del
modelo americano -lo demás es meramente liberalismo- y
España se ha lanzado hacia él para potenciarlo en Europa
o para desequilibrar Europa en el peor de los casos.
Ya mismo millones de inmigrantes desprotegidos le
preguntarán o se preguntarán qué significan ellos ante
tanta imagen sucia de poder.
* Pseudónimo literario de José Repiso Moyano, pensador, poeta, narrador y ensayista español, nacido en Cuevas de San Marcos (Málaga). Ha publicado: Cantos de sangre, Ediciones Rondas,Barcelona, 1984, y La muerte más difícil, Ediciones Torre Tavira, Cádiz, 1994. Ha ganado los premios: "Ángel Martínez Baigorri" de Navarra y "Encina de la Cañada" de Madrid. Es asesor literario de la colección Torre Tavira de Cádiz, donde ha publicado los plegables La muerte más difícil (1994), Carne de cañón (1996), Soñada luz (1999) y La caja de cristal (2000). Ha colaborado con ensayos, artículos y poemas en las revistas Casa de las Américas (Cuba), La palabra y el hombre (México), La Nuez (EU), Julia (Puerto Rico), Repertorio Americano (Costa Rica), Turia (España), Signo (Bolivia), Nueva Avenida (Argentina), Trizas de Papel (Venezuela), El Universitario (El Salvador), Índice (Colombia), La Bota Literaria (Argentina), así como Zurgai, La luna de Mérida, Extramuros, Los Papeles de Río Seco, Fábula, Los Cuadernos de Bronce y Barcarola (España).