UN NUEVO SANTUARIO NOS ES DADO
Jaime Fariña Morales *
I
María se aparece sorprendentemente.
Por la conmoción nadie percibe
Lo que hay detrás del disfraz de luz.
El obispo no cree nada al principio
Y pone cara de hombre escéptico y experto,
Como parte del enfocado procedimiento.
A la virgen le asignan diferentes milagros
Y además, le van dando forma canónica al bluff.
Reunidas las cuajadas alucinaciones,
Romanistas elegidos más un abogado
De la santa sede o del diablo,
Se convencerán y convencerán a como de lugar,
Conduciendo las conciencias y la ciencia
Hacia el avemaría.
A la vuelta de unos decenios o más,
Los mismos incompetentes de siempre se creen
El cuento completo a ojos cerrados y de rodillas,
Prescindiendo de la Escritura en este entuerto.
La auto profecía remunerativa va viento en popa.
II
Es raro encontrar tres santuarios por tres apariciones
En una ciudad y menos en un poblado.
La distribución de las alcancías maternales
Es parte de la justicia, de la justicia infusa.
Los pueblos arrinconados arman subsantos
U otras atracciones cuando se quedan sin una virgen
O un santo que arrastre metálico.
Camarón que se duerme se lo lleva la corriente.
(Referencias bíblicas: 2 Corintios 11:3 ; 2 Corintios 11:14 ; 2 Timoteo 4:4 ; 2 Tesalonicenses 2:9-12).
* Escritor chileno; tomado de su poemario inédito El Ocaso del Avemaría.