Cuento


EL CREYENTE


Arturo Mora Torres *

Dedicado a Alicia y al “Zapata”.

Puntualmente, todas las tardes, va a la iglesia a pedir el mismo milagro. Antes de entrar pareciera empequeñecer, reducirse a una mínima expresión humana. Apenas traspasar la entrada se persigna, se arrodilla ante el altar, inclina la cabeza y ora con fervor. Cumple con todo el ritual pero, el pobre hombre no sabe que nunca verá cumplido su deseo, porque Dios... !Dios es ateo¡

* Fracasado recurrente, empedernido soñador.

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