PACHANGA
Fernando González Mora *
Al ritmo de: ¡qué viva la pachanga, qué rica la pachanga! La grabación salió de los micrófonos de la radio; los informativos de tv la recogieron y los impresos la estamparon en primera plana; pronto, el escándalo estaba a todo lo que daba y la indignación era mayúscula, porque era ya demasiado: además de la mediocridad que le cuelga al deporte de las patadas, se le agregaría el desprestigio, que alcanzaría al país... ¡bájale, bájale!
¡Corrupción en el fútbol! se leía en los diarios, en primera plana y en la radio y la tv, los más sesudos y prestigiados comentaristas echaban sus prosas y gorgoritos al aire; el tiempo pasó, el tema se agotó y quedó la realidad: no hubo tal corrupción, ni nada sobre el presunto arreglo para que el once del Puebla ascendiera a la primera a costillas de los Dorados. De los protagonistas, Emilio Maurer y Roberto Ruíz Esparza, el poblano pidió disculpas... los medios, así como prendieron la hoguera, así dejaron que se esfumara
Pero más pronto que rápido, ya estaba en todos los espacios, la trampa que en el maratón de Berlín había cometido Roberto Madrazo, ex candidato presidencial –lo que según algunos lo obliga a ser honesto; buen chiste-- La histeria llegó al horror, pues la Patria era exhibida mundial e internacionalmente como cochina, por lo que se le exigía una explicación pública... Fue a Berlín a correr en calidad de particular, en un evento para viejitos, sin representar al país ni haber sido abanderado para tal efecto. Las trampas se dan en todos los deportes, en todas las competencias y en el supuesto de que se haya pasado de vivo, su falta no se compara, en nada, a la de Marion Jones, pentamedallista en Sydney-00, que negó haber consumido substancias prohibidas, por lo que tuvo que devolver al COI las preseas... liquidada la estadounidense, que fuera no solamente brillante atleta, sino toda una supermujer. Al tabasqueño posiblemente le quiten su medallita de participación, pero podrá correr en donde y maratón que guste y si alguna ofensa hizo, se la hizo así mismo... si la pachanga no se hace, pocos o nadie se hubieran enterado de su participación y ridículo en Berlín.
Fenómeno, el bailongo organizado contra Fox, que tiene en la furia y la indignación total a los próceres y paradigmas de la nación, que exigen al ex, una explicación pública sobre sus bienes. La rabia la miden, a partir de que no se debe exhibir el confort y la comodidad a un pueblo famélico... Lo correcto, decente y patriota, es la discreción con la opulencia y los excesos... los autos de 30 y 90 mil dólares que circulan por algunas calles -y los blindados-, son invisibles... el lleno que hay en selectos restaurantes a los cuales, al menos el 70% de los mexicanos nunca entrarán, están lejos de la mirada perdida de millones de desnutridos... las casotas y mansiones, también son ajenas a la mirada del populacho y no se diga de los negocios y cuentas bancarias, depositadas aquí y en el extranjero... lo oculto no es ofensivo para un pueblo hartado de carencias; tampoco obliga a una explicación de nadie ni sobre nada...
La clase política muerta de risa, le entra -y genera- con sabor y ritmo a la pachanga. El PRD se indigna y exige junto con su aliado PRI el cadalso para Fox y como ejemplo de su integridad y respeto, se burlaron –los amarillos- y mofaron de la figura y sobrepeso del secretario de Hacienda, Agustín Carstens, cuando éste compareció en la Cámara de Diputados, hace unos días... ¿y las disculpas?... Un grupo de inútiles cercó y pateó la camioneta en que viajaba el cardenal Norberto Rivera... ¿y la investigación a fondo?... Y para cambiar de ritmo, a partir del día 15 debió estrenarse en todo el país el documental Fraude: México 2006, de Luis Mandoki, producido por Federico Arreola -les suena; generoso y rico-. Fuera de tiempo; el susodicho fraude no demostrado no le importa a la mayoría a estas alturas, como a nadie le interesa el que AMLO el próximo 20 de noviembre, rendirá en el Zócalo, su I Informe de Gobierno de su Presidencia Legítima... En el 04 Michael Moore sacudió a la comunidad internacional y llenó de gozo a hordas de intelectuales por el impacto que causó en Cannes la exhibición de su cortometraje Fahrenheit 9/11... Severo cuestionamiento a la política de Bush, a los sucesos del 01 y a la estrecha relación que tuvo con el clan de Osama Bin Laden, líder de la organización terrorista Al Qaeda. El film fue vetado, censurado y visto por multitudes que dejaron en taquilla millones de dólares. AMLO no es Bush ni el supuesto fraude se equipara con la tragedia del 01... ¡Bravo! que no haya habido veto ni censura y que las 200 copias circulen libremente y ojalá metan en taquilla millones de pesos... Para darle realce a la pachanga, se sumó el mariachi, Don Francisco, -no confundir con el ex gordo de la tv- interpretando el son El que se va se Calla; don Francisco, ¡aviéntese con Silencio!
HISTORICO.- Para darle a la pachanga el lugar y rango que merece no queda más, que etiquetar el pasado 11, como día histórico, por haberse aprobado la creación de la comisión especial que investigará los bienes del ex presidente Vicente Fox. Suceso único en la vida y pasajes de la política nacional, que responde y va de acuerdo con el pensamiento y la vocación de patriotismo, dignidad y pureza, del político mexicano... Al ritmo de ¡Qué viva la pachanga, qué rica la pachanga!, se contonean los cínicos, payasos y corruptos.
* Periodista.