DEMASIADOS FRENTES
Para quienes gozamos de la auténtica libertad de expresión –porque nadie nos paga, no servimos al interés de grupo alguno y ejercemos el privilegio de escribir como un auténtico derecho al pataleo- a veces se dificulta la selección del tema. En primer lugar se vive con el riesgo de vulnerar la sacrosanta agenda de medios, que cada miércoles dictan los “santones” del tercer grado. El segundo escollo, es la multiplicidad de frentes abiertos por el gobierno federal, que en el caso de la semana pasada, incluyó: la libertad de expresión, con distinto perfil si la exigen los empresarios de los medios inconformes con las reformas a la ley electoral, o el dictamen de la SCJ respecto a la “ley Televisa” o, si se refiere a la cancelación de espacios en una de sus concesiones, a periodistas como Carmen Aristegui. Pero también, están ahí todos los ángulos de la seguridad nacional, con sus casi tres mil ejecuciones en el primer año del gobierno calderonista, los gastos súper millonarios de la oficina de la presidencia de la república, la destrucción de una veintena de monumentos coloniales en el centro histórico, por un jefe de gobierno afecto a conductas afrancesadas como las de Porfirio Díaz, aunque blindado –por los “buenos oficios” de su esposa- contra señalamientos certeros desde los medios electrónicos. ¿En cuanto vendió Televisa deportes, el evento de clausura de la pista de hielo zocalera?
Abundar en lo que el pueblo sabe, a pesar de la omisiones mediáticas, sobre lo que pasa en el campo, la exigencia de revisión al TLC –expresada por cierto de forma muy contundente en Veracruz a propósito de la celebración de la promulgación de la Ley Agraria del 6 de enero de 1915 - quizá es también ocioso; aunque valdría la pena recalcar, que desde el año 2000, resalta la ausencia presidencial en esta fiesta, tal vez por el rencor derivado de la desmembración de los latifundios de los ancestros de quienes hoy gobiernan. ¿Será por eso que se está castigando a comuneros y ejidatarios a los cuales se les restituyeron sus tierras por los efectos de dicha ley promulgada por Venustiano Carranza? De la negada escalada de precios, las mentiras mediáticas o el endeudamiento de cerca de 700 mil familias por la oferta irresponsable que han hecho las tiendas departamentales y de autoservicio de tarjetas plásticas para el consumo, cuyos intereses y penas moratorias tienen a cerca de 40 millones de personas en el buró de crédito, tampoco vamos a comentar en este entrega; dejando el breve espacio restante a una empresa supuestamente ruinosa, aunque proveedora del 40% de los ingresos del erario.
El esfuerzo por privatizar a PEMEX, ha sido la constante desde el gobierno de Miguel de la Madrid. Los excedentes por el alza de precios en el mercado internacional, son sin lugar a dudas, la base de la riqueza de cuando menos los últimos tres presidentes. ¿De que otra parte si no del robo al pueblo se han financiado los gastos suntuosos, la compra de voluntades –la más de las veces de actores mediáticos- y la concomitante corrupción asociada a tales excesos? Son muchas las voces de expertos –entre ellos un grupo de jubilados de Petróleos mexicanos a los que se excluye e ignora en sus comentarios generales acerca de la mentira respecto al agotamiento del recurso y la estupidez de hacer las cosas al revés y pensar en las aguas profundas en vez de la plataforma continental y las aguas más accesibles- dispuestos a trabajar por México. ¿Por qué se les ignora? Hasta algunos legisladores panistas, conscientes del juicio de la historia, han expresado su negativa a ser parte de esta traición a la patria. Ojalá que este nuevo frente no sea ignorado por el ejecutivo federal. Difícil escenario en un contexto mundial de crisis financiera y de acaparamiento, en donde hasta el fondo monetario internacional, reconoce a México como el tercer país, con mayor inflación en el precio de alimentos -después de Turquía y Hungría- con el agravante de la probable próxima caída de los petro-precios.
* Comunicóloga.