PRODUCCIÓN DE BIOCOMBUSTIBLE Y DESARROLLO
Víctor Manuel Barceló R. *
Los impactos que la vida sobre la Tierra recibe, en las últimas décadas, por fenómenos meteorológicos y telúricos -con la conciencia de que una parte de esas afectaciones son producidas por la intervención humana- llevan a los organismos multilaterales a definir políticas que desarrollen nuevas fuentes de energía que, además de renovables, disminuyan ostensiblemente la afectación ambiental por la quema de hidrocarburos y otros combustibles fósiles. Esto se encuentra considerado dentro del Protocolo de Kioto.
Uno de esos caminos –ampliamente promocionado- es la producción de biocombustibles, que si bien no es mecanismo nuevo, el alto precio actual de los combustibles fósiles, su posible inconveniencia económica y probable extinción, vuelve a poner en el panorama del crecimiento económico, a dichos biocombustibles. Recordemos que el famoso científico alemán Diesel, que crea el motor con su nombre, consideró usar aceite de cacahuate para operarlo. Mas tarde, Henry Ford -1908- realizó pruebas para utilizar alcohol en los motores de su famoso Ford T. Brasil, en 1912 inicia investigaciones para alcohol de caña y, en los 20s del siglo pasado, inicia su uso.
Todo se detiene por diferenciales de precio con hidrocarburos. Éstos llegan al mercado, a precios bajos y arrasan. Ahora la situación cambia. Los altos precios de combustibles fósiles hacen atractivo usar ethanol, con el problema de que su materia prima, compite con la alimentación popular. Dicha circunstancia está envuelta en amplias polémicas. El caso del maíz, abruptamente anunciado por el Ejecutivo Federal en visita a Brasil, el año pasado, como base para el etanol, desató el precio de tan vital producto para la alimentación del mexicano.
El alza indiscriminada en el mercado, fue difícilmente controlada por un estado, que perdió su capacidad rectora de la economía nacional. Por otro lado, olvida el gobierno otras propuestas que, si bien usarían productos de la tierra, estos no entrarían en tan franca competencia con la alimentación popular, como ocurre con el maíz.
El más consolidado, por su amplio estudio, constatación de su potencial energético y competencia económica, con otras bases para la producción, es el proyecto YUCALCOL. Plenamente desarrollado, daría viabilidad económica amplia, a sectores campesinos, ahora en pobreza, en diversos municipios del estado de Tabasco, que tienen la experiencia para producir Yuca, ancestral ingrediente de la dieta regional.
¿Que le falta al proyecto YUCALCOL?. La aplicación de recursos para su puesta en marcha. Los estudios ejecutivos están listos. Todo queda en las decisiones de la cúpula política nacional y regional. Lo cierto es que por los motivos expresados y algunos más, es muy importante cooperar firmemente a la preservación del Planeta, sin que ello implique reducir los niveles de vida. Sobre todo, el creciimiento de actividades económicas en las naciones que viven aún en condiciones de pobreza.
Para los países ricos, el uso de estos combustibles les permite cumplir compromisos internacionales, de reducir la contaminación que provocan con el consumo indiscriminado de gasolinas, diesel y otros petroquímicos. El gran movimiento industrial, la increible iluminación de sus ciudades –detectada satelitálmente- el movimiento de sus millones de vehículos que lanzan gases al medio ambiente, provocan el fenómeno del “cambio climático”.
Éste no discrimina entre regiones culpables e inocentes, a quienes “ataca”: con frío inesperado, lluvias torrenciales. Ruptura de la capa de azono que protege al Planeta y otras linduras por el estilo. Nuestro país tiene un enorme compromiso en esta materia. El gobierno federal, los estatales y municipales, pueden cooperar ampliamente a cubrirlo, por el bien de todos. Allí está un proyecto de Yuca, listo para ser valorado y puesto en marcha. ¿Qué esperamos? ¿Que el destino nos alcance?
* Profesor y Licenciado en Economía. Se ha desempeñado en el Servicio Exterior, el Gobierno del Distrito Federal, la Secretaría de Gobernación y el Gobierno del Estado de Tabasco, entre otras responsabilidades.