UNA MADRE VISIONARIA Y PROFÉTICA
Jaime Fariña Morales *
Jesús a los doce años en el templo
Ya entendía con celo los asuntos de Dios Padre,
De su Padre, pero María nada comprendía
De este preliminar de la salvación.
¿Por qué la “guía” y “perpetuo socorro”
quedó tan descolocada con la expresión de Jesús niño:
“en los asuntos de mi Padre me es necesario estar”?
¿Por qué la “Madre de Dios” quedó tan descentrada?
¿No llegó María a pensar en un momento dado
que Jesús estaba mentalmente enfermo o medio loco?
¿No fue la despistada María una impertinente
en las bodas de Caná?.
(Referencias bíblicas: Lucas 2:49-50; Marcos 3:21; Juan 2:3-5).
* Escritor chileno; tomado de su poemario inédito El Ocaso del Avemaría.