TODOS TUVIMOS QUE EXILARNOS, MADRE
Rolando Lazarte *
Todos tuvimos que exilarnos, madre.
Algunos fuera del país, otros
Fuera del cuerpo.
Volví
Por un gesto generoso de la vida
Que me tendió la mano allá en la tierra del sol nordestina.
Seguí sigo volviendo en medio de otras y otros que también vuelven
De otros exilios, de otras torturas.
Así vengo.
Una hermana tanzaniana, una misionera italiana,
Mujeres de barrios pobres hicieron una red
Y me pescaron, me dejé pescar
Quise ser pescado
Quiero.
Vuelvo
Como un homenaje a mí
Y en mí a todas y todos los que cayeron
Los que caen todos los días bajo una metralla invisible
Que disocia y disocia.
Dios afuera y yo vacío
Vos mujer y yo hombre
Materia y espíritu
Mal y bien
El mar me lleva y no me pregunta si bueno o malo soy
Cristo viene a mí y me une mujer hombre dentro fuera materia espíritu
Pasado presente futuro
Llámale como quieras
Como puedas como tu corazón la lo llame.
Vive en tu cuerpo es su casa.
Más temprano o más tarde volverás, es la ley.
Marcelo volvió, hoy es un militante de la salud mental comunitaria
Uno de los tantos que aquí allá en todas partes comparte la vida gratuita con todas y todos a su alrededor
Como Dios quiere
Como Nadie podrá nunca impedir.
Ni los verdugos de ayer ni los de hoy.
Porque te quiero a ti vivo y te dejo ir. No hay procesos que puedan restaurar lo que renació. Soy un hombre nuevo, con una vida nueva. Un sol brilla en tu lágrima y soy feliz porque también, madre, renacés.
* Escritor y poeta, sociólogo.