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Rafael Mendoza Toro *
En ocasiones, para propósitos de sencillez de exposición, es valido simplificar un asunto complejo, aunque en esa simplificación se corre el peligro de desvirtuar lo que se pretendía explicar. De esta manera, para “cabecear” el resultado del pasado proceso electoral paraguayo, bien se puede apelar a un simple “Otro triunfo de la izquierda”, lo que puede llevar a pontificar en el análisis, que esta tendencia latinoamericana es irreversible. Empero, el asunto es tan complejo que puede cuestionarse incluso si con Fernando Lugo realmente triunfó la izquierda. Para empezar el propio candidato triunfante se niega a autodefinirse como de izquierda, recordando que proviene de un movimiento de más fondo: la teología de la liberación. Surgido al interior de la iglesia católica en los 60s, elmovimiento enfatizaba lo que llama “opción preferencial por los pobres”,pasando a criticar al capitalismo por su responsabilidad en las condiciones de miseria de grandes masas en América; empero a esta critica no seguía un modeloeconómico alternativo estructurado digamos bajo bases cristianas, por lo que muchos de sus seguidores simplemente extrapolaron la propuesta marxista haciéndola coincidente con la teología. En consecuencia, mas de un sacerdote considerando que la lucha contra la explotación era un deber cristiano, se embarcó en las aventuras guerrilleras de los 60s y 70s.
Y aunque el paradigma socialista concluyó con más pena que gloria y la mayor parte de las guerrillas fueron exterminadas junto con sus integrantes, los seguidores de la teología de laliberación nunca hicieron autocrítica y siguieron jugando a ser conciencia moral de la acción política, entre estos el obispo Fernando Lugo. Su paso a la política electoral fue complicado, empezando por el Vaticano quien lo descalifica no dejándolo “renunciar” al obispado. Empero su decisión de ingresar a la política fue bien recibida en Paraguay, agrupándose en su entorno una amplia gama de organizaciones, de ideologías diversas y propuestas hasta cierto punto contradictorias, constituyéndose una concertación para lanzarlo como candidato a la Presidencia. El domingo pasado, con el 40% de los votos, Fernando Lugo es electo presidente; lo más difícil empieza aquí.
El gran problema de alianzas muy amplias ideológicamente, como la que apoyó a Lugo, es que a la hora de conformar agenda de gobierno, las contradicciones afloran y los resultados pueden ser contradictorios. Superado en primer objetivo, en este caso conquistar la Presidencia, qué hacer a continuación se convierte en la gran cuestión. En el caso de Paraguay, coinciden en torno a Lugo lo mismo sectores conservadores y de derecha, que radicales de izquierda y a menos que haya una madurez política insólita, todos intentarán poner sus intereses por delante: los indígenas sin tierra exigirán su entrega inmediata, mientras que terratenientes que apoyaron a Lugo demandarán respeto a la propiedad privada. Sólo para documentar el optimismo, no se conocen propuestas concretas del ex obispo sobre ningún tema relevante, pues nuevamente “primero los pobres” es un buen slogan de campaña, pero no un programa de gobierno. Lo más malo orita es la palabrería huera de Chávez, intentando incorporar a Lugo a su establo de gobernantes bolivarianos.
Pero Aguascalientes en plena Feria da materia también al comentario y la militarización de la vigilancia en el perímetro es tal vez, la peor idea de las muchas que ha tenido el gobernador Reynoso Femat. Militarizar la lucha contra el narcotráfico fue una decisión arriesgada y cuestionable de Felipe Calderón, pues si bien el poder de fuego de los grupos de narcos rebasaba por mucho al de las policías, sacar el Ejército a combatirlos implicaba riesgos de abusos y violaciones a los derechos humamos;18 meses después se presumen múltiples detenciones y decomisos, pero también civiles muertos en acciones de uso excesivo de fuerza como ha sucedido en Sinaloa. Con todo se puede aducir, que ante un gran problema, Calderón tomó un gran riesgo. No es el caso de LARF y la Feria de San Marcos.
Ignoro si en su imaginario el gober intenta asemejarse al Presidente y darse estatura de estadista, hombre de carácter capaz de encabezar una guerra, un Churchill hidrocálido; lo malo es su campo de batalla elegido. Es innegable que hay problemas de inseguridad en la Feria, que en la madrugada después de muchas cervezas en las explanadas, grupos de jóvenes y no tanto escenifican campales donde abundan los descontones y botellazos. Pero pretender que el Ejercito entre a poner paz, es un peor remedio que la enfermedad. Los abusos cometidos por los soldados en la lucha contra el narco, derivan en mucho de su entrenamiento y lógica de actuación, no son policías ni están sujetos asu código; no quiero imaginar la masacre que se daría cuando una escuadra militar armada con fusiles automáticos, pretenda aplacar una batahola y en una de esas a un soldado le toque un botellazo. Es valido que el gober pretenda quitarse los calificativos de “frívolo” que le han espetado varios diarios de circulación nacional, pero la peor idea para eso es presentarse como hombre “duro”, al que no le tiembla la mano; mejor que se dé por bien servido que Reforma no ha investigado la construcción del santuario del Cristo Roto, donde rebasó en piedad cristiana al propio Emilio González de Jalisco.
Para finalizar, siguiendo la marcha del continuo derrumbe electoral de la izquierda radical, tocó el turno al viejo Partido Comunista italiano desaparecer del parlamento. El pasado domingo, en el mismo proceso electoral que encumbró nuevamente a Berlusconi como primer ministro italiano, desplazando a la centro izquierda del poder después de dos años de gobierno, como efecto colateral y casi sin hace ruido, la izquierda radical italiana no contó con los votos necesarios para ingresaral Parlamento. Así, los comunistas italianos, interlocutores principales de todos los gobiernos desde la caída de Mussolini y el fascismo y en su momento el mayor partido comunista de las democracias occidentales, ni siquiera podrán hacer oír su voz, salvo en el pataleo en las calles. ¿Entenderán la lección Andrés Manuel y sus puros duros, adelitos incluidos? ¿O también les parecerá pura vacilada?
* Nació en el DF en 1952, reside en Aguascalientes desde 1992. Medico cirujano por la UNAM, sin ejercicio lucrativo de la profesión. Desempeñó diversos encargos en la Administración Pública Federal, principalmente en el INEGI y la Secretaria de Programación y Presupuesto. Investigador de los determinantes económicos y sociales en la salud, colaboró en el proyecto “Salud Enfermedad y Muerte en los Altos de Chiapas” en el Centro de Investigaciones Ecológicas del Sureste, y en la investigación publicada en la serie “Necesidades Esenciales: Salud, situación actual y panorama al año 2000”, por la Presidencia de la República y la Ed. Siglo XXI, en 1983.
Militante de la izquierda desde 1968; fue Secretario de Formación Política del Comité Estatal del PRD de 1997 al año 2000. Analista sobre temas políticos y sociales en diversos medios locales, como las revistas Crisol y Tiempo de Aguascalientes y los diarios El Sol del Centro, Página 24 y Aguas; escribe para el suplemento Contextos del diario de circulación nacional Milenio desde el año 2001. Fue coordinador del libro: “Alternancia y transición democrática, la experiencia de Aguascalientes”, editado en el año 2005 por el Senado de la Republica y la Universidad Autónoma de Aguascalientes.